Música Principia

“Nacido con un alma normal, le pedí otra a la música: fue el comienzo de desastres maravillosos...”. E. M. Cioran, Silogismos de la amargura.

"Por la música, misteriosa forma del tiempo". Borges, El otro poema de los dones.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Musica est scientia bene modulanti

"La música es la ciencia de medir bien", define San Agustín es su célebre tratado De Musica. En esa dimensión la música es, sobre todo, una ciencia. Compromete más a nuestra razón que a nuestros sentidos y sentimientos. Pero eso no quiere decir que los sentidos y sentimientos desaparezcan en la experiencia de lo musical, sino que se hallan subordinados a las esfera de lo racional. Así, el placer, la melancolía, la algarabía, el dolor, etc, nunca deberán desplazar los principios armoniosos que, en última instancia, se encuentran en el centro de la música. Los sentimientos que produce la música están en relación a los principios medidos del tiempo y su correlación numérica (pitagorismo). Todo sentimiento desatado por la experiencia de lo musical ha tenido su origen en la organización de los tiempos que el músico obra desde su arte. Saber de música, será en la perspectiva agustina, saber medir los números y tiempos de las estructuras armónicas y cómo su uso condiciona los afectos del que los escucha. ¿Manipular el sentimiento desde la razón musical? No. Pues lo estético no se halla al margen de los ético. Como en toda la tradición estética premoderna, lo estético tiene una dimensión ética  incuestionable e incluso, en la visión cristiana, un alumbramiento teológico. Sentir, creer y saber en un diálogo fecundo que se alimenta recíprocamente.

Elaboro una transgresión en el espacio tiempo. Salto del siglo IV al último barroco, al músico más conservador del siglo XVIII, pero el más grande en su estilo y forma: Johan Sebastian Bach. Y de toda la obra de ese gigante que nos alumbra, escojo para esta noche de verano al Arte de la Fuga, "donde la altura es temeraria y aire escasea" (Henry Lang). Y ese testamento de sabiduría inigualable será la cura y la terapia contra el desorden de lo sensorial. En ese punto, "saber medir" es llamar a nuestra alma a la segura y perfecta ascensión a lo necesario: belleza, bondad, verdad. Los trascendentales que, unidos, le dan sentido a toda la realidad.

Contrapunto 1. El Arte de la Fuga. BWV 1080. J. S. Bach. Dirige: Jordi Savall



Contrapunto 3. El arte de la Fuga. BWV 1080. J. S. Bach. Dirige: Jordi Savall

4 comentarios:

Aliorrala18 dijo...

ah cuanta verdad tenia san Agustín con la música no solo nuestros oídos se extasían se extasían todos los sentidos, el alma cuando se escucha la canción o melodía favorita, estalla en nuestro interior muchas sensaciones placenteras AMEN! por la música saludos y excelente fin de año =)

Anónimo dijo...

Belleza, bondad, verdad. El creador completando la obra de su Creador.

Anónimo dijo...

Estimado, este año se editó una interpretación que se cree definitiva del Arte de la Fuga.

Saludos y felicitaciones por el Blog

ricardof falla carrillo dijo...

Asi es estimado Anónimo. Se trata de la versión que este año grabó Vittorio Ghielmi con su grupo il Sounar Parlante para el sello Winter & Winter. En este trabajo se optó por reconstruir a partir de la fuga a 3 soggetti que Bach dejó inconclusa y le añadió: 20. Canon per Augmentationem in Contrario Motu y 21. Choral. Wenn wir in hoechsten Noethen. Canto fermo in Canto. La labor musicológica fue notable y el riesgo también.

Más información en: http://www.winterandwinter.com/index.php?id=172

Saludos