Música Principia

“Nacido con un alma normal, le pedí otra a la música: fue el comienzo de desastres maravillosos...”. E. M. Cioran, Silogismos de la amargura.

"Por la música, misteriosa forma del tiempo". Borges, El otro poema de los dones.

viernes, 27 de marzo de 2009

Para siempre

Vivir desde el corazón la música no es cosa aparte. Es esencial. Pues la melomanía, en gran medida, es eso. Vivir la música, desbordadamente, sin orden; música sin más. La melomanía se construye de mitos y de hitos. El muchacho que con sus propinas compró uno a uno todos los discos de Iron Maiden, es el mismo que más de veinte años después cumplió un sueño (gracias Patty). Y el mito estaba presente cuando me imaginaba en un concierto de los Irons, cantando o gritando a toda voz: Run to the hills, run for your life. Y el mito estaba presente cuando tomaba algo que pareciese un bajo y me creía, en clave adolescente, Steve Harris. Pues en el mito se asume al héroe y se le eleva a una instancia sobrenatural. Así, Iron Maiden era casi una religión. Mi religión de los 16 años.

Ayer no sabía quien coreaba las canciones. Si este señor casado, con dos hermosos hijos, al cual se le insinúan algunas canas y empieza a presentir que la gente que ama puede desaparecer en el aire. O ese muchacho de 16, aparentemente cercano, pero que miraba la vida alejado del todo. Aquel que había abolido la historia y asumía la existencia como un eterno presente. ¿Quién era? ¿Ambos? ¿El que había salido del trabajo más temprano para ir al concierto o el escolar vespertino que en las mañanas de 1986 cantaba I'm running free yeah/ I'm running free?

Wasted Years, sonaba en los parlantes: So understand / dont waste your time always / searching for those wasted years. Miles coreaban, miles que parecían millones. Yo cantaba mirando al cielo, con los brazos en alto, diciéndole al muchacho de 16 que estabamos aquí, juntos. Ya luego, al terminar, cada uno se iría a su casa, tras un abrazo lleno de afecto entre el pasado y presente.


Wasted Years- Albun: Somewhere in Time de 1986-Iron Maiden. Versión en vivo: Puerto Alegre, Brasil. 2008.

3 comentarios:

Patty dijo...

No tienes que darme las gracias.
Lo volvería a hacer con mucho amor.

Rafael dijo...

Qué bacan lo que cuentas!

Aunque no he escuchado mucho a la Doncella de Hierro (mi "adolescencia musical" fue marcada sobre todo por el Pop espanol), estuve atento al desarrollo del concierto en nuestra ciudad.

Sin duda, tu relato permite comprender la pasion de muchos que asistieron al concierto, la que a veces resulta incomprensible para una mirada exterior.


El concierto de Maiden quizas (y no quiero exagerar) es una muestra mas de cuanto hemos cambiado. Lejos estan los tiempos en que se expulsaban a grupos de rock so pretexto de la alienacion. Ahora algunos esperan con anhelo no solo mas conciertos como estos, sino incluso la (supuesta) llegada del Mundo Magico de Disney.

Insercion a la aldea global, le dicen...


Tu amigo,

R

César dijo...

te felicito por tu blog

yo también fui un adolescente seducido por el sonido de Iron, y cumplí mi sueño de verlos en vivo (hace dos días fue lo de Kiss y no hubo un ambiente ni la mitad de rockero)

espero que tu blog siga difundiéndose para divertirnos con todo lo que el arte sonoro puede darnos