Música Principia

“Nacido con un alma normal, le pedí otra a la música: fue el comienzo de desastres maravillosos...”. E. M. Cioran, Silogismos de la amargura.

"Por la música, misteriosa forma del tiempo". Borges, El otro poema de los dones.

viernes, 12 de febrero de 2010

Esferas, Giacomelli y la Dama Bartoli

De Sacrificium, la última joya de la gran mezzosoprano. Más allá de toda crítica, Cecilia Bartoli no deja de sorprender. Sposa, non mi conosci de Geminiano Giocamelli (1692-1740), que Vivaldi utilizó - como era costumbre en la época - en su opera Bajazet de 1735, le permite a la Bartoli desplegar todas la posibilidades que su voz le permite.  La primera versión de esta aria la conocí por el magnifico contratenor Phillipe Jaroussky, en una versión entrañable. Pero esta vez, la súplica de Epitide a su esposa Argia y a su madre Merope esta con la voz de la Dama Cecilia. 

Sposa, non mi conosci....
Madre... tu non m'rammenti!
Cieli, che feci mai!
E pur sono il tuo cor...
Il tuo figlio... Il tuo amor...
La tua speranza!

Palra... ma sei infedel!
Credi... ma sei crudel!
Morir mi lascerai.. mi lascerai morir...
o Dio, manca il valor e la costanza.

Traducción aproximada 

Mi esposa no me conoce.
Mi madre no me escucha.
¡Cielos, qué les hice!
¡Si  yo soy su corazón,
su hijo, su amor
y su esperanza!

¡Les hablaré, pero no confían en mí!
¡Creo que son crueles!
¡Pues déjame morir, dejen me muera!
Oh Dios, mi confianza y fuerza ha sido
un error.


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