Música Principia

“Nacido con un alma normal, le pedí otra a la música: fue el comienzo de desastres maravillosos...”. E. M. Cioran, Silogismos de la amargura.

"Por la música, misteriosa forma del tiempo". Borges, El otro poema de los dones.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Antes y después

Antes y después del sueño, se vienen en desorden. Desorganización que se unifica en la mente. La reunión de intuiciones no tiene procedimiento. Está como está.

1) El desdichado Schumann pudo ser el mayor músico romántico. Pero le venció su propia obsesión romántica. No pudo dominar a Eusebius, a Florestán y a Raro. Cada uno lo jaloneó a su antojo. Al final, se quedó como lo conocemos.

2) Lo mejor de Haendel son sus cantatas. Delirio Amoroso es un cumbre, pero del dolor. Aun no logro procesar- después de meses- la intensidad  Per te lasciai la luce. Y si canta Nathalie Dessay el efecto...imagínense.


3) Al momento de Bach, ¿ Harnoncourt o Richter?. El camino, según lo buscado.

4) La mejor música peruana se hizo en el siglo XVIII. José de Orejón y Aparicio, es notable.



5) Se tuvo que esperar 250 años. Tras las Seis Suites para Violonchelo de Bach, nada parecía igualarse.  Hasta que Britten nos dejó ese hermoso e intenso testamento que son las Tres Suites para Violonchelo. La inspiración bachiana es evidente. Y las fronteras hacia lo alto, otra vez se vislumbran. En este amanecer la Suite Op 72  en su totalidad cíclica me reconvierte a cierto evangelio que a veces olvido: la libertad individual.




Suite N. 1 - Benjamin Britten. Violonchelo: Benjamin Lloyd Weber





No hay comentarios: