Música Principia

“Nacido con un alma normal, le pedí otra a la música: fue el comienzo de desastres maravillosos...”. E. M. Cioran, Silogismos de la amargura.

"Por la música, misteriosa forma del tiempo". Borges, El otro poema de los dones.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Requiem en un cuarteto de cuerdas: El cuarteto para cuerdas N° 8 en do menor de Shostakovich

Lucifer en el Dite. Gustave Doré. Canto 34 del Infierno de Dante. 

La relación emocional que puedo establecer  con el cuarteto de cuerdas N° 8 en do menor  Op 110 de Dimitri Shostakovich es contraria. Por un lado, durante su escucha y tras ésta,  me hace doler como pocas obras me hacen doler; es decir, me duele todo lo que el alma contiene. Es una experiencia de dolor absoluto, de raíces que tienen su origen en el lado oculto de nuestra naturaleza. Por otro lado, este cuarteto me deslumbra; es decir, es de tal envergadura formal, que me deja sin juicio. ¡Cómo se puede componer algo así!

Los que conocemos algo de la vida del torturado Shostakovich, podemos encontrar las huellas de todo esto. ¿La segunda guerra mundial? Claro que si. ¿El Stalinismo? Si ¿La guerra fría? Si. ¿Los seres queridos muertos? Ciertamente. ¿Un mundo sin Dios? Es evidente. ¿La muerte como experiencia de la nada? Sin duda. Pero también el arte, la vida y Beethoven. Si, Beethoven, el amado músico de Shostakovich. 

Shostakovich, dijo en una oportunidad que este cuarteto era su propio Requiem; un Requiem compuesto en 1960 en la ciudad de Dresde, ciudad que quedo en escombros tras los bombardeos aliados. Por eso aquí todo muere. El mismo Shostakovich se esta muriendo en su cuarteto. 

Por alguna razón recuerdo el final de Abadón, el Exterminador de Ernesto Sábato. Ahora pienso que al fin, este bello texto del gran escritor argentino, tiene por fin su propia música. 

Es el alma un extraño en la tierra?
Adónde dirige sus pasos?
Es la voz lunar de la hermana a través de la noche sagrada
la que oye el peregrino
el sombrío
en su barca nocturna
en los estanques lunares
entre podridos ramajes, entre muros leprosos.
El delirante está muerto
se entierra al extraño.
Hermana de tempestuosa tristeza
mira!
Una barca angustiada naufraga
bajo las estrellas
el  rostro callado de la noche.


Porque no hay poesía festiva, alguien había dicho, pues quizá sólo del tiempo y delo irreparable puede hablar. Y también alguna vez se dijo (pero quién, cuándo?) que todo un día será pasado y olvidado y borrado: hasta los formidables muros y el gran foso que rodeaba a la inexpugnable fortaleza.

Los movimientos del cuarteto número 8 en do menor Op 110 de Shostakovich son: Largo, Allegro molto, Allegretto, Largo  y Largo. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

El universo púrpura. Deep Purple: La academia de Hard Rock

Sobrevivientes de la gran era del Hard Rock. Deep Purple 2013. De izquierda a derecha: Roger Glover, Ian Paice, Ian Gillian, Don Airey y Steve Morse
Este 2013 Deep Purple ha publicado un nuevo álbum:  Now What?!, ocho años después del anterior disco. A estas alturas, pedirle a Deep Purple una obra maestra, sería desmesurado. La "escuela púrpura" nos ha regalado en 45 años de carrera grandes momentos, cimas del hard rock en todas sus variantes posible. Además, porque la gran banda británica fue el origen de otros grupos y de diversas experiencias musicales. A diferencia de Led Zeppelin y de Black Sabbath, Deep Purple ha sido una verdadera academia de rock, con ochos formaciones distintas y un sinnúmero de bandas que se formaron de su tronco. El nuevo disco grabado de los purple nos sirve de ocasión para entender este árbol frondoso de música de calidad y de una perseverancia notable en el tiempo. 

De Deep Purple, surgieron dos grupos de enorme repercusión en la historia de Hard Rock: Rainbow y Whitesnake. Y, en la última década, la banda tristemente fenecida en el 2012: Black Country Communion



La Galaxia de Rainbow

En 1975, Ritchie Blackmore sale de Deep Purple debido a la orientación estética y musical que adquirió el grupo por la presencia del binomio Hughes-Coverdale. Blackmore, músico ambicioso, se embarcó en un proyecto personal de largo alcance: Rainbow. Bajo el liderazgo indiscutible de Blackmore, Rainbow fue la banda en la se dió a conocer uno de los grandes cantantes de todos los tiempos: Ronnie James Dio. Con Dio, Rainbow grabó sus tres primeros discos discos. Además, Rainbow incluyó a Robert Glover en el bajo, quien había salido de Deep Purple con Blackmore. Dio llegó a ser el segundo vocalista de Black Sabbath (tras la expulsión de Ozzy Osbourne) y después formó su propia banda. También en Rainbow llegaron a cantar Grahan Bonnet, después cantante de Alcatrazz (con Yngwie Malmsteen en la guitarra) y Joe Lynn Turner, quien estuvo después en Deep Purple Mark V y en HTP, junto a Gleen Hughes. Finalmente, tras su cincuentena, en 1995, Ritchie Blackmore disuelve Rainbow y junto a su esposa Candice Night, forman Blackmore's Night, banda de estilo ecléctico, que une indefinidos estilos y tendencias. Blackmore sigue a sus 68 años produciendo y girando con su última banda. 













De algún modo, la historia de Rainbow fue la que posibilitó la historia de Dio. Pues si hay algo que unió estéticamente a Blackmore con Ronnie James Dio, fue la preferencia por la temática épica y cierta inclinación por el ocultismo en su ámbito literario. Obviamente, la carrera de Ronnie James Dio también esta ligada a la de Black Sabbath, pues fue su segundo vocalista. Además cantante de la experiencia de Heaven and Hell (Dio, Iommi, Butler, Appice) que duró hasta 2010 tras la muerte de Ronnie Dio. 




La estrella de Whitesnake

Cuando se dió el primer fin de Deep Purple, el segundo cantante de los purpurados, David Coverdale, forma su propia banda: Whitesnake. Whitesnake, ha llegado a reunir en una carrera que poco a poco se acerca a la cuarentena, a muchos músicos de primer orden: Cozy Powell, John Sykes, John Lord, Roger Glover, Adrián Vandenberg, Rudy Sarzo, Stave Vai, entre otros. En claro que la carrera de Whitesnake esta unida al proceso creativo de Coverdale, al extremo que este enorme cantante ha sido su único miembro permanente desde 1976. Aun cuando no existe una relación entre Whitesnake y  el super grupo Coverdale and Page, junto al guitarrista de Led Zeppelin Jimmy Page. Asimismo, hay que recordar que Blue Murder, una excelente  banda poco conocida en nuestros días, tuvo como fundador y líder a John Sykes (guitarrista de Whitesnake por varios años) y a Cozy Powell (baterista de la primera época de Whitesnake y sesionista de innumerables bandas). No hay que olvidar que por Whitesnake también pasaron los miembros del núcleo duro de Deep Purple (el tecladista John Lord, el bajista Roger Glover y el baterista Ian Paice). 
















La Supernova Black Country Communion


Black Country Communion fue una auténtica supernova cuando apareció en el 2010. Y con sólo tres discos puede estar a la altura de las grandes bandas de hard rock. Tres álbumes que consumieron una energía similar para iluminar todo el universo. ¡Qué grupo! ¡Y qué lástima su repentina disolución en 2012!. Cuando en 1975 se puso punto aparte a la historia de la primera etapa de Deep Purple, Gleen Hughes, bajista y cantante sobrenatural, intentó reconstruir su carrera ya sea como solista, cantante de una extraña reencarnación de Black Sabbath o acompañado de Joe Lynn Turner en Hughes Turner Proyect. Sin duda, la experiencia solista de Hughes y sus innumerables colaboraciones con otros grandes,  fue interesante y tuvo resultados muy buenos. Pero no llegó a trascender. Felizmente Kevin Shirley, productor del extraordinario guitarrista Joe Bonamassa, tuvo la idea de reunir a Glenn Hughes junto a Bonamassa y, a partir de esta primera experiencia, convocar a  Jason Bonhan (hijo del Bonzo Bonhan y de larga carerra) y a Derek Sherinian (tecladista de sesión e inspirado compositor). El resultado: Black Country Communion. Así, Glenn Hughes pudo por fin demostrar quién había sido en los setentas a una nueva audiencia y reafirmar por qué es el más grande vocalista de la historia del rock. Pues con Glenn Hughes no podemos ser mezquinos. Este hombre canta mejor que nadie. Y claro, Joe Bonamassa es simplemente Joe Bonamassa. Un guitarrista que proviene del blues pero que sabe construir música de acero si lo decide bien. Lástima que Black Country Communion nos dejó. Y peor, dejó Hughes sin banda reconocible. Pues Kings Of Chaos no es más que un grupo de amigos que nos divierten divirtiéndose, pero todavía no tienen la estructura de una banda. Pero en fin. BCC existió y las huellas de Deep Purple Mark III y IV se perciben en ellos a leguas.

La persistencia de Deep Purple

Como hemos visto, Deep Purple dió origen a otras grandes bandas. Y todavía, siguen dando vueltas alrededor del mundo con su gran música. Tras la salida defintiva de Ritchie Blackmore, Steve Morse tomó su lugar. Y después de la breve estancia de Joe Lynn Turner (1989-90), Ian Gillian ha sido su vocalista reconocible. Gillian ha estado con Deep Purple en varios momentos: 1969-1973, 1984-1989 y desde 1992 hasta la fecha. Recordemos que Ian Gillian fue el tercer vocalista de Black Sabbath, grabando un disco de culto: Born Again de 1993.  Asimismo, el bajista Roger Glover ha sido otros de los miembros permanentes de Deep Purple, desde 1969. Sin embargo, el único miembro que ha estado desde el principio es el baterista Ian Paice, quien es parte del combo desde 1968. Debemos mencionar al gran John Lord, tecladista de Purple desde sus orígenes hasta 2003, año en que deja la banda por cuestiones de salud. Lord falleció en 2012 a los 72 años.

Debemos recordar que Deep Purple vivió un largo receso entre 1975 hasta el retorno triunfal de 1984. Justamente aquel hiato de tiempo permitió el desarrollo de Rainbow y de Whitesnake. Hoy en día Deep Purple esta formado por Ian Gillian en la voz, Steve Morse en la guitarra, Roger Glover en el bajo, Don Airey en el teclado y Ian Paice en la batería. 

Deep Purple Mark I (1968-1969): Voz: Rod Evans, Guitarra: Ritchie Blackmore, Bajo: Nick Simper, Teclado: John Lord, Batería: Ian Paice. Hush del disco de 1968 Shades of Deep Purple. 



Deep Purple Mark II (1970-1973): Voz: Ian Gilllian, Guitarra: Blackmore, Bajo: Roger Glover, Teclados: John Lord, Batería: Ian Paice. Highway Star del álbum Machine Head de 1972. 



Deep Purple Mark III (1973-1975): Voz: David Coverdale, Bajo y voz: Glenn Hughes, Guitarra: Blackmore, Teclados: John Lord, Batería: Ian Paice. Sail Away de album Burn de 1974.



Deep Purple Mark IV (1975-1976): Voz: Coverdale, Bajo y voz: Glenn Hughes, Guitarra: Tommy Bolin, Teclados: John Lord, Batería: Ian Paice. Del disco Come Taste the Band de 1975, una joya: You keep on Moving. 



El retorno de Deep Purple Mark II (1984-1989). En 1984. la formación de 1970-1973 se vuelve a reunir y graba: Perfect Strangers. De ese mismo disco extraemos la canción que le da título al álbum. 



Deep Purple Mark V (1989-1992): Voz: Joe Lynn TurnerGuitarra: Blackmore, Bajo: Roger Glover, Teclados: John Lord, Batería: Ian Paice. Del disco Slave and Masters de 1990: King of Dreams.



Segundo retorno de Deep Purple Mark II (1992-1993). En 1993. la formación de 1970-1973 se vuelve a reunir y graba: The Battle Rages On...en 1993. Aquí la canción del mismo título.



Deep Purple Mark VII (1994-2002): Voz: Ian Gilllian, Guitarra: Steve Morse, Bajo: Roger Glover, Teclados: John Lord, Batería: Ian Paice. En 1996 Deep Purple graba Purpendicular. De este disco una bella canción: Sometimes I feel like screaming.



Deep Purple Mark VIII (2003- presente): Voz: Ian Gilllian, Guitarra: Steve Morse, Bajo: Roger Glover, Teclados: Don Airey, Batería: Ian Paice. Esta es la última formación de los purpurados. Como decíamos al principio, en 2013 se edita Now What?!. De ahí extraíamos Vincent Price. ¿Habrán más cambios? ¿Habrá futuro para Deep Purple? Al parecer, estos señores cercanos a las setentena, siguen en la ruta. 

viernes, 20 de septiembre de 2013

Concierto para violín, piano y cuerdas en re menor MW04 de Mendelssohn: trece es la edad

Felix Mendelssohn a los 12 años. 


Compuesto en 1823, cuando el maestro contaba con 13 años. Dentro del periodo juvenil de la obras de Mendelssohn que no constan con el catálog OP ni el WoO. Así, las que muestran la catalogación MW, suelen ser las primeras. 

Honestamente no conozco casi nada sobre el origen de este monumental doble concierto que posee uno de los mejores temas iniciales que se pueden oír en el repertorio de Mendelssohn. Las huellas de Mozart y de Schubert son bastante elocuentes en este concierto. Pero la presencia de Bach es tan clara que conmueve reconocer cómo el prodigioso Felix se encontraba tan embebido del gran Bach. Un joven bachiano que hizo tanto por el "cantor de Leipzig". 

Los movimientos del doble concierto en re menor son: Allegro, Adagio y Allegro Molto. Recuerden que lo hizo a los ¡13 años!. Maravilla¡¡¡

1. Allegro



2. Adagio



3. Allegro molto

viernes, 13 de septiembre de 2013

Julian Scriabin (1908-1919)

Julian Scriabin (1908-1919)

La breve vida de Julian Scriabin. La breve vida del hijo del notable compositor ruso Alexander Scriabin esta llena de lugares oscuros. Sabemos que fue un hijo amado por su padre pero no inscrito como Scriabin; pues la primera esposa del compositor, al negarle el divorcio, no le permitía firmar a los hijos que tuvo con Tatiana Schletzer (madre de Julian). Del modo que Julian oficialmente se apellidaba Schletzer Con todo, tanto Alexander con sus demás hijos, pudieron vivir juntos; aunque tuvieron una vida errante y errática, sobre todo por el comportamiento del colérico y melancólico de Alexander. Julian fue absorbiendo la atmósfera de inestabilidad, pero de honda y profunda creatividad de su hogar.  Y de ahí los rasgos de temperamento que lo asemejaban a su padre. 


Alexander, Julían y su Madre Teresa  Schletzer 
En 1915 muere Alexander Scriabin a los 43 años, dejando una obra inmensa que es necesario ir conociendo cada día más. Pero al morir de una infección inesperada, dejó a su familia con serios problemas financieros. Sin embargo, a pesar, de los pocos años que llegaron a vivir juntos, en pequeño Julian pudo estar presente en casa mientras el padre componía las obras más interesantes de su padre: Prometeo y la inmensa Mysterium

Años después, el joven Julian, en condiciones no muy claras, aparece muerto a orillas del río Dnieper en Kiev (ciudad en la que vivía con su madre y hermanas). En el último año de su vida, se había iniciado en la composición, dando muestras de un talento inmenso. Como muchos han especulado, es probable que si Julian hubiera podido vivir más años, hubiera concluido el "Myterium" de su padre. Obra que una de las cosas más interesantes jamás escritas. 

Cuatro Preludios. Julian Scriabin. 1919. 

viernes, 6 de septiembre de 2013

Wagner 200. Bayreuth, el templo wagneriano


Seguimos celebrando el bicentenario del nacimiento del gran Wagner. En este caso haciendo público un artículo de la necesaria e importante Deutsche Welle: Todo comenzó con un sueño..  .Un artículo que narra al público general la historia del festival de Bayreuth, el festival wagneriano más importante del mundo. Más aun cuando sabemos que el gran músico concibió Bayreuth como el centro de la estética que el mismo creó e ideó propagar. En este texto se cuenta, a grandes rasgos, el modo cómo los descendientes de Wagner han ido llevando la dirección del festival. Este artículo se encuentra en: http://www.dw.de/todo-comenz%C3%B3-con-un-sue%C3%B1o/a-15263820

Todo comenzó con un sueño...

Se considera el Festival de Bayreuth, junto con el de Salzburgo, como el evento musical más importante del mundo. Este 25 de julio dio comienzo la centésima edición, ocasión perfecta para una mirada retrospectiva.

Richard Wagner -compositor, libretista y escenógrafo- soñó con construir un teatro de ópera de acuerdo con los dictados de su imaginación. En abril de 1871, Wagner y su esposa Cossima visitaron el idílico Bayreuth, en Baviera, la tierra del rey Luis II, su mecenas. El apartado lugar le cautivó de tal manera, que decidió que su sueño se haría allí realidad. En 1872 fue colocada la primera piedra del Festspielhaus, y solo cuatro años después, el 13 de agosto de 1876, se alzó el telón del primer Festival de Bayreuth, con la primera interpretación completa de la tetralogía El anillo del nibelungo.

La primera edición resultó ser un fiasco económico y una enorme decepción artística. “Muchachos, hagamos algo nuevo”, solía decir Wagner a sus contemporáneos. Siguiendo su propio consejo, compuso su última ópera, Parsifal. La segunda edición de Bayreuth tuvo lugar en 1882. Se representó en varias ocasiones esta única obra y constituyó todo un éxito. Wagner murió el 13 de enero de 1883 en Venecia.

La viuda

Su viuda, Cossima, hija de Franz Liszt, se hizo entonces con las riendas del Festival, que tenía lugar a intervalos irregulares. Durante su mandato, se interpretaron Tristán e Isolda, Los maestros cantores de Nüremberg, Tannhäuser, Lohengrin y El holandés errante. Cossima vigilaba estrechamente todo lo que tenía que ver con escenarios, puesta en escena, dirección actoral y técnica de canto, pues era la portadora de la “voluntad del Maestro”. Durante años, no se pudo, bajo ningún concepto, tocar ni un solo detalle de los decorados. Cada representación en la Colina Verde -como los aficionados denominan el Festival- era un ritual, una especie de ceremonia religiosa.

Artistas e intelectuales acusaron a Cossima de imprimir al Festival un sesgo de nacionalismo alemán y de ideología antisemita. Ello tenía que ver en parte con un panfleto escrito por Wagner, De lo judío en la música, que destilaba un odio incomprensible por parte del compositor. La publicación Hojas de Bayreuth ponía este ideario a disposición de los ciudadanos.

El hijo

Wagner tenía tres hijos de un matrimonio anterior a su unión con Cossima. El único varón, Siegfried, refinado, abierto y conocedor del mundo, era un exitoso compositor y director. Cuando Cossima se retiró en 1908, no hubo duda alguna de que Siegfried sería el sucesor natural. Siegfried modernizó con cautela el estilo escénico y salvó al Festival de los vaivenes de la Primera Guerra Mundial. En 1915 se casó con la británica Winifred Williams, que contaba tan solo con 17 años.

La nuera

En 1930 murió Cossima Wagner y poco después la siguió Siegfried a la tumba. Su viuda Winifred se hizo entonces astutamente con las riendas del Festival. Winifred Wagner era tan fanática de Richard Wagner como de Adolf Hitler. En 1923, 10 años antes de su subida al poder, Hitler visitó Bayreuth y se sintió cercano a su círculo ideológico. Winifred se convirtió en su amiga de por vida.

Esta relación de amistad con el dictador aseguró la pervivencia del Festival de Bayreuth. Durante los primeros años del régimen, Hitler se convirtió en un asiduo invitado en Wahnfried, la casa de Richard Wagner y sus allegados. Durante los años de la guerra, el broche final de cada Festival era siempre el mismo, la comedia wagneriana Los maestros cantores de Nüremberg. El público estaba formado casi en su totalidad por invitados y soldados heridos, a los que se les prometía la curación gracias a la música de Wagner.

Los nietos

El Festspielhaus quedó a salvo de la destrucción causada durante la Segunda Guerra Mundial. No puede decirse lo mismo de su reputación, seriamente dañada después de la contienda. Se alzaron entonces voces wagnerianas que querían revivir el Festival. En 1951 dio comienzo la era conocida como “Nuevo Bayreuth”, con la dirección conjunta de Wieland y Wolfgang Wagner. Wieland, estudiante de arte, trató de implantar un estilo escénico más sobrio, que permitiera aflorar las obras de entre la maraña mitológica.

Wolgang, por su parte, estudiante de Teatro y Musicología, se volcó en la gerencia y en la parte empresarial. El Festival atrajo de nuevo a los más renombrados directores y solistas del panorama. En una entrevista para DW-World, declaró el director alemán Peter Schneider que “el hecho de que los más grandes de la profesión, como Toscanini, Richard Strauss, Furtwängler, Knappertsbusch y Böhm dirigieran aquí, tiene para nosotros un magnetismo inmenso, a la vez que nos imbuye de un sentido del deber. También nos produce nerviosismo el reto de dirigir en el lugar donde ellos lo hicieron”.

En 1966 murió Wieland de manera inesperada y Wolfgang se hizo cargo de la dirección en solitario. Durante 42 años fue el único responsable de Bayreuth. Se ocupaba de cada detalle, desde la iluminación hasta el reparto, fue director de algunas producciones y contrató a algunos de los directores de escena más interesantes de su época para que dieran rienda suelta a sus propias concepciones teatrales sobre las óperas de Wagner.

En 1976, 100 años después de la fundación del Festival, subió a las tablas la Tetralogía de Patrice Chéreau. Se produjo un violento escándalo y los tradicionalistas consideraron aquello como una blasfemia. Con el tiempo, sin embargo, aquella producción fue ganando estima general. El mismo año, Wolfgang se separó de su esposa Ellen y se casó con su colega Gudrun Mack.

Las bisnietas

 En 1973 se creó la Fundación del Festival, que se ocuparía, entre otras cosas, de tomar la decisión sobre la sucesión en la intendencia de Bayreuth. Esta cuestión fue objeto de debate tanto en la familia como en los medios hacia 1995. Al mismo tiempo, se alzaron algunas voces que afirmaban que el Festival se había estancado artísticamente. La respuesta de Wagner fue: “no somos una industria cinematográfica, así que no podemos ofrecer cada año algo sensacional. Contrataré a los profesionales que me ofrezcan producciones fruto de la mesura y la reflexión.” En 2008, Wolfgang se retiró y traspasó la dirección a sus dos hijas, Eva Wagner-Pasquier y Katharina Wagner. Murió en marzo de 2010.

Actualmente la dirección del Festival está en manos de la cuarta generación de los Wagner. Desde la llegada de las hermanastras, Bayreuth se ha abierto mediáticamente: podcasts, livestreams, y audiciones abiertas de las representaciones sin coste alguno. Se habla de “aire fresco” en la Colina Verde. Hasta el momento solo se han visto producciones que habían sido contratadas por Wolfgang. La huella artística de Eva y Katharina se dejará sentir en 2013, con la nueva puesta en escena de la Tetralogía y la primera audición de tres obras de juventud de Wagner, aunque estas no se interpretarán en el Festspielhaus, sino en otros escenarios de la ciudad.

Autor: Rick Fulker/María Santacecilia
Editora: Emilia Rojas

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Señor David Coverdale



Cuando Ian Gillian se fue de Deep Purple en 1973, la valla que dejó era temerariamente alta. Deep Purple editó con este enorme vocalista verdaderas joyas del hard rock: In Rock (1970), Machine Head (1972) y el impresionante disco en vivo Made in Japan (1972), entre otros. Los egos inflados por las corporaciones disqueras, los medios y el culto al rock star de aquella década, generó la pugna final entre dos divos de la escena purpura: Gillian y el genial guitarrista Ritchie Blackmore. El resultado fue que Gillian y Glover (el bajista), dejaron Deep Purple y se embarcaron en varios proyectos conjuntos o separados, pero sin mayor repercusión histórica. 

Los otros miembros que se quedaron en Deep Purple, a parte de Blackmore, John Lord (teclados) e Ian Paice (batería), convocaron a dos músicos de desigual experiencia. Al bajista y vocalista de Trapezee, "the voice of rock", Glenn Hughes y al desconocido David Coverdale. Tanto Hughes como Coverdale, le dieron a Deep Purple un sonido más cercano al blues y al soul, pues como siempre ha dicho Glenn Hughes el es del "black country" . 

Así, el desconocido David Coverdale (n. 1951), tenía que estar al frente de la maquina purpura y tratar de generar un estilo propio que evite las odiosas comparaciones con Ian Gillian. Felizmente la formación Mark III de Deep Purple, funcionó muy bien. Le dio a Purple la posibilidad de unir el alma del "black country" con la épica neoclásica de Blackmore y compañía. La formación Mark III de Deep Purple, grabó discos que si bien no llegan a la altura de las obras editadas con Gillian, poseen canciones que ya evidenciaban los logros posteriores de Coverdale y Hughes. Y también lo que llegó a concebir Blackmore con Rainbow. 


David Coverdale grabó grandes canciones con Deep Purple. También lo hizo con Whitesnake, banda que funda en 1978 y con la que ha desarrollando una carrera larga que se niega morir hasta ahora. Amen del genial disco que grabaron hace 20 años con Jimmy Page de Led Zeppelin. Coverdale es un gran vocalista, infravalorado por la "estética loureediana" y el periodismo musical que desde hace un par de décadas vive empecinado a hacernos creer que lo mórbido, lo sórdido y lo decadente es lo políticamente correcto en el rock. Coverdale ha cumplido con todos los clichés del rock star y encarna como pocos las desmesuras visuales de una época. Pero como cantante, cumplió con creces. Y eso es lo que importa. Un gran cantante de hard rock: Señor David Coverdale. 

Ahora quiero compartir una pequeña muestra de talento vocal de David Coverdale en una secuencia histórica. Mostrando canciones que grabó ya sea con Deep Purple, con Whitesnake y con Caverdale Page. Reconozco que muchos se sorprenderán que haga un pequeño homenaje a un cantante como este, más vinculado a los aspectos comerciales más que puramente artísticos. Pero en realidad, hay reconocer las enormes condiciones vocales que el gran Coverdale a mostrado en más de 40 años de carrera musical. David Coverdale, nos guste o no, es uno de los grandes cantantes del hard rock. 

1. Sail away. Album : Burn. Artista: Deep Purple. 1974. Coverdale acompañado por Hughes en la voz



2. Mistreated. Álbum: Burn. Artista:  Deep Purple. 1974. Composición de Coverdale y de Blackmore. La voz de Coverdale genera la mejor versión de este clásico del hard blues. Versión en vivo del 1974. Oigan esta voz ante medio millón de personas, por Dios. 

 

3. Ain't no love in the heart of the city. Álbum : Snakebite. Artista:  Whitesnake.  1978. Original de Bobby Blue Band .



4. Here I Go Again. Álbum : Saints & Sinners. Artista: Whitesnake. 1982.



5. Love Ain't No Stranger. Album: Slide it in. Artista: Whitesnake. 1984.



6. It is love. Álbum: Whitesnake 1987. Artista: Whitesnake. Versión acústica de 1998 en Tokio.

 

7. Still Of The Night. Album: Whitesnake 1987. Artista: Whitesnake. 1987. Versión del Live at Donington. 1990.



8. Take Me For A Little While. Album: Coverdale Page. Artista: Coverdale and Page. 1993.



9. Absolution Blues. Album: Coverdale Page. Artista: Coverdale and Page. 1993.



10. Soldier of Fortune. Album: Stormbringer. Artista: Deep Purple. 1974. Una excelente forma de terminar este homenaje a un gran cantante.



lunes, 2 de septiembre de 2013

Wagner 200: "El oro del Rin" es el petróleo de la sociedad capitalista

Escenografía de El oro del Rin, 2013 en Bayreuth 
Empezamos a celebrar los 200 años de Wagner. Esta vez transcribimos una crónica sobre el estreno de "El oro del Rin", la primera opera de la célebre tetralogía: El Anillo de los Nibelungos. Ciertamente en Bayreuth se esta viviendo una fiesta. Comparto con los lectores esta nota aparecida en: http://www.dw.de/comienza-el-festival-de-bayreuth/a-16976714. En esta oportunidad, se trata de contemporizar el drama wagneriano a los tiempos de crisis del capitalismo. 

"El oro del Rin" es el petróleo de la sociedad capitalista

El oro del Rin, prólogo de la tetralogía El anillo del nibelungo, de Richard Wagner, se presentó en Bayreuth con puesta en escena del director berlinés Frank Castorf y dirección musical de Kirill Petrenko. Se abre el telón. Aparece el Motel Golden, con su ondulante piscina azul, una cuerda para tender la ropa y una gasolinera en la esquina. Delante de ella, una señal de carretera indica que estamos en la Ruta 66. Las Hijas del Rin son vampiresas rubias con exceso de maquillaje. No hacen falta anteojos para apreciar los detalles: hay cámaras sobre el escenario que filman lo que ocurre, de tal manera que se pueden ver los rostros en primer plano, proyectados sobre una pantalla colocada sobre el escenario. Las imágenes tan grandes distraen al espectador.

El dios Wotan se parece a Jack Nicholson con gafas de sol. Coquetea con su esposa Fricka y con su cuñada Freia sobre una tumbona del hotel. Los gigantes Fasolt y Fafner irrumpen como motoristas con bates de béisbol y Erda, la madre tierra, aparece con vestido de lentejuelas y abrigo blanco de piel. El estilo de la puesta en escena de Frank Castorf para “El oro del Rin“, perteneciente al ciclo operístico El anillo del nibelungo, de Richard Wagner, es fresco, desenfadado y llamativo. al estilo años 60. Dioses, ninfas, gigantes, enanos y otros seres inmortales se mezclan en esta historia de traición, lealtad, ambición, lujuria y poder. Las “modernas“ imágenes de Castorf ya tienen medio siglo de antigüedad, no provocan ni perturban. ¿Ha perdido Bayreuth su halo casi sagrado? Sí, desde hace tiempo.

Nada es lo que era

He venido 25 veces al festival de Bayreuth. Lo suficiente como para saber cómo ha cambiado el público durante estos años. Los viejos wagnerianos conservadores casi se han extinguido. Quienes acuden hoy día son más tolerantes, menos idólatras de Wagner y del culto a la Colina Verde, aunque aún haya que esperar varios años para conseguir una entrada. Wagner era antes como un sustituto de la religión y eso siempre estuvo bajo sospecha. Para bien o para mal, nos podemos despedir de la adoración casi mística al compositor.

El trabajo de Castorf permite ver los rostros de los personajes de lado, por delante y por detrás. Incluso el espectador puede seguir de forma paralela lo que ocurre en la cafetería de la gasolinera y en la habitación de hotel. Esta perspectiva supone un enorme enriquecimiento del aspecto visual, pero es contrario al concepto de Wagner, quien pensaba que el público debía fijar su atención en los personajes.

La proyección de imágenes estáticas y en movimiento no es nada nuevo. Christoph Schlingensief ya las utilizó (amplia y discrecionalmente), así como Stefan Herheim (de forma cautelosa). Las imágenes proyectadas son un elemento extraño a la acción que, a veces estimula la fantasía, y a veces la limita. ¿Es eso lo que Castorf desea transmitirnos? ¿Que las imágenes de nuestra época están determinadas por los medios? Esa sería, sin dudas, una contundente afirmación.

El debut de Castorf y Petrenko en Bayreuth

Muy entretenido resultó "El oro del Rin“. Se adapta bien a la obra de Wagner y le resta patetismo al original. Al final, solo hubo un abucheo. En general, el público reaccionó con un cálido aplauso. Había demasiados momentos divertidos como para ser desagradecido con la concepción escénica de Castorf. ¿Cuánto tiene que ver con el original? El director berlinés, provocador nato, se atiene a los parámetros de Bayreuth, no cambia ni reinterpreta en exceso, sino que subraya la trama sin meterse en asuntos peliagudos. Ya sabemos que “su“ Anillo versa sobre la economía basada en el petróleo, el oro de nuestro tiempo.

¿Y respecto a la música? Ulrich Burkhard en el papel de Mime y Günther Groissböck como Fasolt resultaron magníficos. El resto del reparto, por encima de la media. Wolfgang Koch como Wotan, algo soso. Eso puede cambiar en el resto de jornadas; aún queda mucho Anillo.

En cuanto al director musical, Kirill Petrenko, el dramaturgo Patrick Seibert y la cantante Catherine Foster (Brunilda) están de acuerdo en que Petrenko ha trabajado cuidadosa y concienzudamente en los ensayos para debutar sin riesgos en Bayreuth. Su estrategia dio resultado. El director mantuvo acertadamente la tensión musical en “El oro del Rin“, que es una de las óperas “cortas“: solo dura dos horas y media. Utilizó las dosis adecuadas de grandilocuencia y estuvo comedido cuando era necesario. Al final del Primer Acto, hizo acto de presencia un ruido molesto, quizá procedente del público. Pero tengo más bien la sensación de que se había cambiado algo de la técnica escénica, lo que para Bayreuth es un auténtico sacrilegio, aunque la religiosidad wagneriana esté en vías de extinción.

Autor: Rick Fulker/MS
Editora: Rosa Muñoz Lima

Preludio y primera escena de El oro del Rin de Richard Wagner