miércoles, 16 de septiembre de 2009

Camino sobre un quinteto

De todas las obras de cámara, esta es una de los que más me llegan al corazón. Algo tiene que ver Marcel Proust, me imagino. Hace tantos años. Proust, Gide, Valery, Mallarmé. Lectura sin fisura. Y todo con Franck, Faure y, claro, Debussy, Satie y Ravel. Bruma del fin del invierno, "todos los recuerdos que salieron de una tasa de te". El Quinteto para cuerdas y piano en Fa menor de Cesar Franck (1822-1890) posee más atmósfera que certeza melódica. Sin embargo, cuánto apasionamiento se puede encontrar en la atmósfera en una obra que esta entre dos tierras. la romántica y la impresionista. 


Molto moderato quasi lento allegro, enérgico y trágico. Lento, pureza que languidece  largamente, pero que no se torna en muerte eficaz. Allegro non troppo, donde la pasión  vuelve al inicio de la navegación. Un eterno retorno trágico y doblemente enérgico. Todo se mira al espejo. Este quinteto es una obra esencial que siempre hay que saber recuperar, como la célebre Sonata en La para piano y violín y el Cuarteto en Re. Maravilloso y enorme Franck en su música de cámara. Y aun no comentamos su obra sinfónica ni coral. Otras cumbres.

1) Molto moderato quasi lento allegro- Quinteto en Fa menor para piano y cuerdas FWV 7- Cesar Franck. En dos partes.





2) Lento con molto sentimento



3) Allegro non troppo ma con fuoco

lunes, 14 de septiembre de 2009

Misa para los pobres

Cuenta Maynard Salomón sobre la Missa Solemnis: 

"Aunque podemos estar seguros de que Beethoven volcó en la Missa Solemnis sus más profundos sentimientos religiosos, podemos abrigar idéntica certeza en el sentido de que el catolicismo no fue la motivación que lo llevó a realizar la obra.  Como se ha señalado a menudo, esta pieza nunca se adaptó bien a la sala de conciertos ni a la iglesia.  Varias veces Beethoven sugirió que podía ejectuársela como "un gran oratorio" (y agregaba, entre paréntesis, "a beneficio de los pobres") y no lo inquietó saber que con motivo de la primera ejecución, en San Petersburgo, en efecto se la había presentado como un oratorio.


El propio compositor no vaciló en asignar un nuevo titulo al Kyrie, el Credo y  el Agnus Dei de la Misa: "Tres Grandes  Himnos con Voces Solistas y Coro" con el fin de conseguir que el censor autorizara la ejecución en el concierto del 7 de mayo de 1824.


Pero la prueba más clara de la actitud no sectaria de Beethoven en relación con la Misa es su ofrecimiento a suministrar a Simnroch una versión en alemán que facilitara las ejecuciones en las comunidades protestantes.


Como escribió Romain Rolland, Beethoven "tenía mucha necesidad de comulgar con el Cordero, con el Dios del amor y la compasión", y la Missa Solemnis "sobrepasa a la iglesia a causa de su espirítu y sus dimensiones".

Leo las impresiones y referencias que hace Salomón sobre el enorme Op 123 del gran maestro. ¿Pobres? ¿No seremos todos esos "pobres"? Lo cierto es que esta misa sale de la iglesia y nos lleva a otra forma de concebir lo religioso. La trascendencia esta más allá de la institucionalidad. En la Missa Solemnis se observa la necesidad de construir una experiencia de fe en un ámbito secular. Vivir y gozar la fe en Cristo en  la condición postmetafísica de la cristiandad. 

Por ello, sigo pensando que  todavía no llegamos asimilar el proyecto de civilización que se vislumbra en la obra de Mozart y Beethoven. Sobre todo en Beethoven que llegó a ver tan lejos, tan lejos que aun se cree que fue un clásico o un romántico. 

Kyrie- Missa Solemnis- Beethoven. Dirige: Leonard Bernstein



Benedictus- Missa Solemnis- Beethoven. Dirige: Leonard Bernstein

viernes, 11 de septiembre de 2009

Compilación de la Vida: Las Cantigas a Santa María

Alonso X (1221-1284). Si no fuese por este rey sabio, inteligente y amante de las ciencias y de las artes, cuánto de la música medieval concebida por lo mejor de España se hubiese perdido. La ingenua y conmovedora Por nos de dulta tirar (CSM 18), la sublime y absoluta Que por al non devess (CSM 295), que me conducen a algo (que no se cómo definirlo) muy  íntimo. "Por los ríos inmemoriables que convergen en mi", escribía Borges. Quizás sea eso: alguna convergencia en lo más lejano de la sangre. Ah...los instrumentales de la Cantigas, que suenan  tan espaciados y próximos al mismo tiempo. Fuerza, entrega, simpleza sin brutalidad. Sinceridad.

Viene el fin de semana y qué mejor forma que ilusionarse con las Cantigas a Santa María. Vida en abundancia, un torrente de existencia sin esencia; música de la gente cuando la gente tenía algo que decir.

Instrumental (CSM 206)- Cántigas a Santa María- Compilador: Alonso X. Interpreta: Unicorm Ensamble



Que por al non devess (CSM 295). Cántigas a Santa María. Compilador: Alonso X. Interpreta: Unicorn Ensamble. Aquí la belleza de la existencia sin esencia. ¡Cuánto me dice esta cantiga!

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Barenboim y el historicismo

Ante la pregunta respecto a las interpretaciones historicistas (Harnoncourt, Saval, Leonhardt, Gardiner, Jacobs, Minkowski) y si se siente solo ante esa tendencia, Barenboim responde: "Si quiere que le sea franco, me importa un comino. Con el denominado movimiento del sonido original (historicista) tengo dos problemas. En primer lugar, me molesta que sea un movimiento, es decir, una ideología, una visión del mundo que plantea menos preguntas de lo que aparenta y cuyas respuestas correctas conoce de antemano. Eso coarta la creatividad humana...En segundo lugar, y lo digo sin el menos asomo de ironía, esta ideología ha conseguido venderse como algo progresista. Por eso tiene tanto exiti, eso ha sido su mayor triunfo. Y yo le pregunto a usted: ¿cómo puede ser progresista algo que afirma "miremos hacia atrás a ver como era entonces"?"

Les muestro dos versiones del inmortal y doloroso Requiem de Mozart. La primera de Herbert Von Karajan bajo el dominio de la tradición romántica de interpretación. La segunda de Nikolaus Harnoncourt, bajo los esquemas historicistas. ¿Cuál les dice más?

Confutatis Maledictis y Lacrimosa- Requiem- W. A. Mozart. Dirige: Karajan


Confutatis Maledictis- Requiem- W. A. Mozart. Dirige: Nikolaus Harnoncourt.



Lacrimosa-Requiem- W. A. Mozart. Dirige: Nikolaus Harnoncourt

lunes, 7 de septiembre de 2009

Hacia el péndulo romántico

En 1859 Brahms estrenó su Concierto Para Piano Nº 1 en re menor, Op 15. El primero de dos de las cimas del reperterio concertante para piano. El periodo de gestación de esta obra fue muy largo como en gran parte de sus composiciones. Además porque Brahms pasó varios años muy pendiente de la deteriorada salud mental de Robert Schumann. Los últimos años de Schumann (Eusebius, Raro, Florestán) fueron un verdadero suplicio para Clara Wieck, su familia y los amigos más cercanos al matrimonio, como Brahms. También porque en ese contexto, Brahms empezó a enamorarse de Clara. Esto significó un desgaste emocional mayor para el joven Johannes. Pues debía mantener fidelidad al amigo y guardar distancia afectiva con la talentosa e inteligente Clara Wieck.

De los dos conciertos para piano de Brahms, el primero es menos pulido técnicamente que el segundo. Sin embargo se evidencia apasionamiento que es dificil volver a encontrar en la posteriores composiciones del maestro. El primer concierto para piano tiene tres movimientos: Maestoso, Adagio y Rondo: allegro non troppo. El primer movimiento es particularmente extenso. Se inicia con una obertura trágica y vigorosa. Al mismo tiempo contrasta el poder la orquesta con el lirismo del piano. El segundo movimiento, disipa el vigor del primero; proclama un estado de sosiego y grácil melancolía. Y, en el último movimiento, el tema húngaro y las variaciones tan queridas por Brahms conforman un final bien concebido por el joven maestro. En síntesis, un concierto inolvidable y muy querido por todo melómano.

Maestoso- Primer concierto para piano Op 15- Johannes Brahms. Filarmónica de Berlin. Conduce: Sir Simon Rattle. Piano: Daniel Barenboim





viernes, 4 de septiembre de 2009

Lear de Reimann

Fue en el DVD The Art of Dietrich Fisher- Dieskau que descubrí Lear, una impresionante opera de Aribert Reimann (1936) basada en el drama de Shakespeare y estrenada en 1978. Con claridad recuerdo el aria Blast, winde, impresionante tanto por la música como por la interpretación del gran barítono alemán. Texto y música se unen de un modo convincente e estremecedor. Fisher- Dieskau logra transmitir la perturbación y dosolación del rey Lear. Un rosario de maldiciones elevadas al límite. La calidad de la actuación se entiende por el nivel de compromiso que Fisher- Dieskau tuvo con el personaje, además por la amistad que le unió con Reimann. Se sabe que fue el barítono quien le sugirió a Reimann la composición de la opera basada en la obra de Shakespeare. La versión fonográfica y fílmica es de 1982. Una verdadero monumento del drama contemporáneo.

Blast Winde- Lear- Aribert Reimann. Canta: Dietrich Fisher- Dieskau




¡Soplad, vientos, y rajaos las mejillas!
¡Rugid, bramad! ¡Romped, turbiones y diluvios,
hasta anegar las torres y hundir las veletas!
¡Fuegos sulfúreos, raudos como el pensamiento,
heraldos del rayo que parte los robles,
quemadme las canas! Y tú, trueno estremecedor,
¡aplasta la espesa redondez de la tierra,
rompe los moldes de la naturaleza y mata
la semilla que produce al hombre ingrato!...


¡Retumbe tu vientre! ¡Escupe, fuego; revienta, nube!
Ni lluvia, viento, trueno, ni rayo son mis hijas.
De ingratitud no os acuso, elementos:
yo nunca os di un reino, jamás os llamé hijos.
No me debéis obediencia, así que arrojad
vuestro horrendo placer. Aquí está vuestro esclavo,
un pobre anciano, mísero, débil, despreciado.
Y, sin embargo, os llamo aliados serviles
que, unidos a mis dos hijas perversas,
desde el cielo lanzáis vuestras legiones
sobre cabeza tan blanca, tan vieja. ¡Ah, infamia!

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Requiem de la esperanza

Aquí la esperanza no viene de una misa de difuntos. Proviene de la forma cómo se encara la composición mortuoria. Maurice Duruflé (1902-1986) hizo un Requiem Op 9 esperanzador. Donde la música contemporánea, a pesar de sus múltiples dramas, logra sintetizar su propio devenir hacia una fuga de lo posible. Por fin la luz logró aparecer en el horizonte de la música. Espero, siempre espero, que la ruta que vislumbraron Poulenc, Duruflé y, en grado abierto, Messiaen, se haga fértil en todos los escenarios. La iluminación por la belleza nos lleva a la esperanza aun en la muerte, en la muerte de todo, incluso en la muerte de la muerte.

Pie Jesu- Requiem- Maurice Durufle

Pie Jesu Domine,
dona eis requiem.

Pie Jesu Domine,
dona eis requiem sempiternam.




Introit/Kyrie- Requiem- Maurice Durufle - ¡Maravilloso!