jueves, 5 de abril de 2007

II Sent. 12, 2,1,4; II Sent. 13, 2, 2. San Buenaventura


¿Puede haber algo más hermoso que la voz humana interiorizando la luz? . Aquí un texto de San Buenaventura, iluminado, sobre la luz:


"Lux est natura communis reperta in omnibus corporibus tam coelestium quam terribus...Lux est forma subtantialis corporum secundum secundum cujus mayorem e minorem participacionem corpora habent verius et dignius esse in genere entium"(*)
(*)"La luz es la naturaleza común que se encuentra en todos los cuerpos, tantos celestes como terrestres...La luz es la forma substancial de los cuerpos, que poseen más real y dignamente el ser cuanto más participan de ella".
Esta tracucción no logra a plasmar la belleza del texto original en latín. De ahí nuestras excusas.


miércoles, 4 de abril de 2007

Música y Luz

Una melodía suspendida en lo alto, que fluye transparentemente, se asemeja, pienso, al estado de la luz absoluta. Quizá la luz del sonido logra sintetizar las diversas variaciones de la luz visual. Vermeer logró unificar todas las luces posibles en su pintura; de ahí que la luz sea la protagonista esencial de sus obras. ¿Qué ocurriría si trasladamos la síntesis absoluta de la luz- lograda por Vermeer- al sonido? ¿Cómo sería el sonido de la luz absoluta?
Ahora que recuerdo, existen composiciones que alcanzan esta dimensión lumínica. Los ejemplos que se me vienen a la mente son de Mozart. El adagio del Cuarteto para Oboe K 370 y el célebre - bellísimo- adagio del Concierto para Clarinete K 622. Las melodías solistas logran suspenderse en el aire transparentemente, permitiendo que la luz se interiorice en el sonido sin la manor alteración. La pulcritud abierta del oboe y del clarinete, nos permite descubrir, en este caso, una nueva forma posible: la del sonido iluminado.
Luces que suenan, sonidos que iluminan. Pero esto es posible porque ambas formas han sido trabajadas desde el ideal de pulcritud, serenidad y transparencia que el gran arte posee.


Una de las mejores colecciones de la obras de Purcell, bajo batuta y lectura sabia de Sir John Elliot Gardiner. La interpretación del dueto que mencioné en la anterior publicación proviene de esta versión.


Una de las mejores colecciones de la obras de Purcell, bajo batuta y lectura sabia de Sir John Elliot Gardiner. La interpretación del dueto que mencioné en al anterior publicación proviene de esta versión.

Poesía y Música: Gracias a Shakespeare y Purcell

Amphitrite and Neptune:
"No stars again shall hurt you from above, but all your days shall pass in peace and love".

Chorus:
"No stars again shall hurt you from above, but all your days shall pass in peace and love".

lunes, 2 de abril de 2007

Sir John Elliot Gardiner


Aqui Sir John Elliot Gardiner
hace unos años en plena labor.

Ninguna de las estrellas te volverán a lastimar: Purcell por Gardiner

Pocas veces un compositor barroco puede sonar tan postromántico. Al oir " ! Hail! Brigth Cecilia", es como si el espíritu más mahleriano se hubiera apoderado de los convincentes contrapuntos vocales de Purcell, transformándolos en crescendos consecutivos y abrumadores. Sobrecoge al extremo. Y al final el silencio se convierte en un respiro necesario. Qué poderosa versión logra Gardiner.
Y "No star again shall hurt you" de la Tempestad (basada en la obra homónima de Shakespeare), llega a ser, a mi juicio, la mejor interpretación que he escuchado de este hermoso dueto para soprano, bajo y coro. No tengo más palabras. El enorme talento de Gardiner hace de toda interpretación una experiencia sobrecogedora. Gardiner, alejándose de todo historicismo, recupera ese sentido glorioso (sin ser pomposo) y místico de la gran música.