martes, 23 de octubre de 2012

Un Pensiero Voli In Ciel en el mediodía de hoy

Hándel joven


Un Pensiero Voli In Ciel

Un pensiero voli in ciel,
se in cielo è quella alma bella
che la pace m'involo,
Se in sverno è condannato,
per avermi disprezzato,
io dal regno delle pene il mio bene rapirò.

Tercera aria del Delirio Amoroso HWV 99 del gigante Händel. Estamos en Academia de la Arcadia, en 1707. Un culto cardenal y poeta, Benedetto Panfili, le da al "sajón" el texto. Es una obra  temprana, del periodo romano del "sajón". Nunca más Händel volverá a escribir a ese nivel. Insisto, Inglaterra no le hizo tanto bien al cíclope del barroco. Y esta tercera aria, junto a Per te lascai la luce, iluminan este cielo de primavera mucho más que el sol.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Salve Regina

María en Cielos de los Grabado de Doré sobre La Comedia de Dante

Eva redimida. Rosa mística. Corredentora. Cosas que dicen de ella. Puede ser la apropiación recapitulada de Isis, de Astarté, de Hera, entre otras. Pero aquí la Reina de los Cielos. Mi lado más hondo está saliendo en este momento. Salve Regina se pierde en la historia de la fe católica. Es una de las antífona del breviario dedicado a la Virgen María. Hoy se sabe que, afortunadamente, su origen se debe a un autor anónimo. 

Salve Regina

Salve, Regina, Mater misericordiae,
vita dulcedo, et spes nostra, salve.
Ad te clamamus, exsules filii Hevae,
ad te suspiramus, gementes et flentes,
in hac lacrimarum valle.
Eia, ergo, advocata nostra,
illos tuos misericordes oculos ad nos converte;
et Iesum, benedictum fructum ventris tui,
nobis post hoc exilium ostende.
O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria.
Amen.

Ahora quiero compartir dos formas de abordar el Salve Regina. La primera de Doménico Scarlatti y la otra de Arvo Pärt. 

Salve Regina en la menor de Domenico Scarlatti, 1756.



Salve Regina de Arvo Pärt, 1985.

jueves, 11 de octubre de 2012

Sonata para piano N. 7 Op 30-2 de Beethoven



Fue compuesta en 1803 y dedicada al zar de Rusia Alejandro I. Cuando desapareció el riesgo napoleónico en Europa y en contexto del Congreso de Viena, el zar le pagó 100 ducados por la obra escrita 12 años atrás. No se si el pago haga justicia a la labor de esta sonata. Pero estoy seguro que es una de joyas de la música de cámara de la segunda época de Beethoven, pues logra el equilibrio exacto entre la corrección clásica y la elevación romántica en ciernes. 

La sonata N. 7 en do menor Op 30 N. 2 presenta cuatro movimientos: Allegro con brio, Adagio cantabile, Scherzo: Allegro y Finale: Allegro. Ciertamente el primer movimiento es el que tiene los mayores logros, de temas dominantes y subdominantes; con ascendentes y descendentes cromáticos. La imaginación beethoveniana en planitud. También el adagio, con su claridad en cantabile , posee un interés mayúsculo. Los otros movimientos son de una corrección muy evidente. Pero es el  allegro con brio donde la cuota de grandeza se manifiesta en su magnitud. 

Sonata N. 7 en do menor Op 30 N. 2 en integridad con Anne-Sophie.Mutter en el violín  y Lambert Orkis en el piano. 


viernes, 5 de octubre de 2012

El fantasma de un muerto en Frates de Arvo Pärt

Arvo Pärt (Estonia, 1935)

Como a muchos, Arvo Pärt me seduce. Y Frates es parte de esa seducción mayor. Pärt concibió Frates como un vínculo testimonial, casi fantasmal, con el gran Benjamín Britten, pues es una obra que celebra la muerte y el diálogo con el muerto. ¡Cómo sintió la muerte de Britten! 

Si, ya sé. Hay tantos elementos formales en Frates que es imposible hablar de esta obra sin referirse a ellos. Para que los conozcan pueden consultar cualquier página especializada en el minimalismo de Pärt. Pero Melomania no es ciencia, es sólo el parloteo de un melómano solitario. 

Magia y muerte hay en esta obra. Fantasía de un diálogo que busca trascender la muerte. ¿Dónde está el fantasma de Britten? ¿Cómo la muerte nos acompaña en su amplitud y totalidad? Y "fulguración" en el sentido amplio y sabio que enunció el biólogo Lorentz.

Hoy no podré dormir. El fantasma de Britten, invocado por Pärt estará conmigo mientras el universo agoniza por penúltima vez. 

Frates, 1977. Versión para piano violonchelo de 1989. 


miércoles, 26 de septiembre de 2012

Materia sonora


La experiencia, en primer término, es material. Y de ahí las potencias que permite. Las potencias que son infinitas pues depende del vuelo del alma. Ese es un buen inicio. Tener la experiencia de la materia sonora tal cual y, de ahí, dejar que la mente coseche sus propios frutos en la audición libre. 

Me propongo experimentar conmigo mismo. Dejar que la materia sonora me impregne sin programa. Y buscaré los ejemplos más cercanos- a mi juicio- de la materia sonora concreta, individual, fragmentaria. 

1. Arcana. Edgar Varèse (1927). Este fue mi primer acercamiento a la materia sonora en si. 



2. Ritratto di cittá. Bruno Maderna y Luciano Berio (1954). Con texto de Roberto Leydi. La materia de la voz y la materia sonora de proviene de la vida diaria. Un asombroso paseo por lo sonidos primarios. 






3. Hymnen. Karlheinz Stockhausen (1969). Imprescindible en su magnitud provocadora. Himnos disueltos, sobrepuestos. Materia en si y materia que se deconstruye. 

 


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Canciones para la guerra nuclear






Durante la guerra fría entre los Estados Unidos y la Unión Soviética o también entre la OTAN y el Pacto de Varsovia, la amenaza de una guerra nuclear a escala global fue frecuente. Cada año, ambas superpotencias militares hacían público los nuevos misiles cargados de ojivas nucleares. Pienso en los temibles SS-20 y SS-21 de la URSS o los Minuteman II y III de los Estados Unidos, que tenían (y tienen) la capacidad destruir una ciudad de 10 millones de habitantes. Y me viene a la memoria la "crisis de los misiles" de 1962, cuando el mundo estuvo al borde una conflagración termonuclear global.  Hoy en día las posibilidades de una guerra nuclear parecen ser menos evidentes, aun cuando hay más países que poseen armas de destrucción masiva. Sin embargo, una guerra a escala global todavía está dentro de las probabilidades. 

Recuerdo algunas canciones cuyo tema es la guerra nuclear. No son muchas las que vienen a mi mente. Seguro que muchos de ustedes recordarán otras. Aquí esta brevísima muestra, terrible, sin duda. 

1. Electric Funeral. Álbum:  Paranoid, 1970. Black Sabbath. La gran banda pionera del Heavy Metal, tiene el honor de haber compuesto una de las canciones más siniestras sobre la horror nuclear. La guitarra de Iommi bota lava atómica y el apoyo rítimico de Butler y Ward, nos lleva al lado más oscuro de la ciencia instrumental. Y Ozzy todavía era Ozzy. 



2. Distant Early Warning. Álbum: Grace Under Pressure, 1984. Rush.  En los años ochenta del siglo XX, la guerra nuclear nuevamente se puso en evidencia cuando Estados Unidos anunció su programa "Guerra de las Galaxias", un esfuerzo aeroespacial de construir un escudo antimisiles que protegiera su territorio de un eventual ataque de la URSS. Todo ello avivó las posibilidades de una gran guerra. Sobre todo cuando Reagan, llamó a la Unión Soviética "Imperio del Mal". Rush, compuso Grace Under Pressure, un disco conceptual donde el eje fue la guerra y el sufrimiento que ocaciona. Y Distant Early Warning fue la canción que narró las consecuencias de tal guerra nuclear. A pesar del uso excesivo de sintetizadores, Distant Early Warning logra transmitir una escala de graduaciones dramáticas muy convincentes.

  3. Manhattan Project. Power Windows, 1985. Rush. Siguiendo con el mismo contexto de la posible guerra nuclear. Rush compuso una canción, donde se hace un paralelo entre la historia humana y su inevitable fin tras la guerra. Manhattan Project es un antihomenaje a quienes participaron en la construcción de la primera bomba nuclear en 1943. La que sirvió de prueba a las lanzadas en Hiroshima y Nagazaki. Una gran canción de un grupo admirable de siempre.

 

4. Enola Gay. Organisation, 1981. OMD. Enola Gay fue el avión que llevó dentro de si a la primera bomba nuclear, aquella que fue lanzada el 6 de agosto de 1945 en Hiroshima. La banda inglesa de synth pop, utilizó los recursos que la técnica le podía ofrecer para componer una canción efectiva con una dosis leve de dramatismo. Enola Gay, se hizo célebre por todo el mundo y, de paso, hizo de OMD una banda para recordar.

 

5. Rust in pace...Polaris. Rust in pace, 1990. Megadeth. ¡Qué gran canción! Capaz de captar el horror, el pesar, la destrucción, el dolor. No hay palabras para esta obra maestra del trash metal:  una letra directa al rostro, como una contundente patada. Brillante.

 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Nikita Jrushchov, Edison Desinov y la música soviética después de Stalin

Edison Desinov (1929-1996)
Leo algunos juicios de Nikita Jrushchov sobre la música del siglo XX, en una conferencia organizada en el Kremlim en 1963: 

“Estamos a favor de la música melódica con sustancia, que entusiasme al pueblo y le ofrezca sentimientos poderosos. Estamos en contra de la cacofonía…  La música sin melodía no hace otra cosa que crear  irritación… Es difícil saber lo que el término dodecafonía quiere decir, pero aparentemente es lo mismo que la cacofonía. Lo rechazamos. El pueblo no puede hacer nada con esta baratija. No puede servir a su  ideología.”. 

Resulta curiosa la asociación entre "dodecafonía" y "cacofonía" que hiciera el ex jerarca soviético (quien cuestionó el culto a la personalidad del stalinismo en el célebre XX congreso del PCUS en 1956). Sin duda, en asuntos del arte,  Jrushchov no era precisamente una autoridad. Sin embargo revela las preocupaciones estéticas que existía en la URSS durante la guerra fría. Y también evidencia las diversas aristas del proyecto ideológico del "socialismo real". 

De los compositores posteriores a la era de Stalin, es interesante por su riqueza y difusión la obra de Edison Desinov (1929-1996). Desinov fue uno de los primeros músicos soviéticos que asumió el legado del serialismo y compuso varias obras desde la óptica serial. Una de las obras más intensas de Desinov por logros técnicos y su riqueza temática y cromática es su Sinfonía N. 1, estrenada en 1987 bajo la dirección de Daniel Barenboim. Esta sinfonía está fuertemente vinculada con la tradición de Shostakovich y Prokofiev y una buena muestra de música poststalineana. La sinfonía posee cuatro movimientos continuos y dura aproximadamente 45 minutos. Los movimientos son:  Lento – Agitato, Tranquillo, Agitato y Adagio.