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lunes, 6 de enero de 2014

Viaje ascendente desde el abismo: De Profundis.



Si hemos acudido a alguna liturgia de difuntos, la hemos rezado. El texto proviene de la traducción romana del salmo 129. El nombre, De profundis, se puede traducir como "desde lo más hondo" o "desde el abismo". Ustedes, amables lectores, pueden escoger su sentido. También "De profundis" es el título de uno de los textos más hermosos y conmovedores de Oscar Wilde. Quizás el más profundo de sus textos. 

La oración mortuoria del Salmo 129, De Profundis, dice así: 

Desde lo más profundo te llamo a ti, Señor:
¡Señor, escucha mi voz!
¡Que tus oídos atiendan
la voz de mis súplicas!
Si las culpas consideras, Señor,
¿Señor, quién resistirá?
Porque hay gracia en ti,
y por tu ley,
te busco, Señor.
Mi alma aguarda en su palabra;
Espera mi alma en el Señor.
Más que los centinelas la aurora
aguarda Israel a Yahveh.
Porque en el Señor hay misericordia,
y en Él habita la total redención,
Él redimirá a Israel
de todas sus culpas.

Como suele pasar, los músicos han utilizado esta hermosa oración sálmica en varias oportunidades. Haremos un paseo musical por varias versiones de De Profundis. Muchas de ellas, si consideramos el texto, son de una belleza imaginada. 

1. Cantata: Aus der Tiefen rufe ich, Herr, zu dir BWV 131 de Johan Sebastian Bach, compuesta entre 1708 y 1709. Belleza en su extensión cósmica.



2. Motete "De Profundis" KV de W. A Mozart. Mozart compuso esta obra en 1771, cuando contaba con 15 años. Lo que demuestra el enorme talento que tenía el joven maestro para la música litúrgica.



3. El renacimiento, nadie llegó a las alturas de Josquin Desprez. Cada día amo más la obra de este enorme compositor. De Profundis de Desprez de una de las obras más hermosas jamás concebidas. Para cuatro voces es una de las joyas de la polifonía de su tiempo.



4. Si escuchamos el De Profundis OP 50b de Arnold Schönberg, es probable que tengamos la real impresión del abismo ascendente. Compuesta en casi al final de su vida en 1951, es precisa y contundente como toda la obra del gran compositor austriaco. 



5. Termino con De Profundis del mayor compositor vivo: Arvo Pärt. Como en toda la obra de este enorme compositor, podemos alcanzar el éxtasis y la agonía al mismo tiempo. El De Profundis de Pärt me hace seguir creyendo en Dios a pesar del los clérigos (los primeros secularizadores). Gracias Arvo Pärt por tanta belleza. De Profundis, composición de 1980. 

miércoles, 24 de junio de 2009

Schönberg ha muerto

Así se tituló el célebre artículo que Pierre Boulez publicó en 1952, un año después de la muerte de Schönberg. El joven Boulez quería demostrar que el procedimiento serial mantenía en esencia aquello que había intentado abolir: la música tonal (temas, motivos, formas, ritmos y la distinción entre melodía y acompañamiento). Schönberg no era tan revolucionario como se creía. Más bien era el último intento de la vieja música por subsistir.


Con ello, Boulez planteó superar el serialismo dodecafónico y radicalizar esta experiencia, transformándola en serialismo integral. Sujetar todos los sonidos a los parámetros de la serie, racionalizando al máximo la labor compositora. El resultado significó serializar la melodía, la altura, los valores rítmicos, las intensidades, los timbres, las formas de ataque de las notas, etc. Nueva música tras la nueva música. Medio siglo después, aun es muy pronto para poder evuluar todo esto.


"L'Artisanat furieux"-Le Marteau sans Maître- sobre poemas de René Char. Pierre Boulez (1954. Los artesanos furioso del Martillo sin dueño.

La roulette rouge au bord du clou
Et cadavre dans le panier
Et cheveaux de labours dans le fer à chèval
Je reve la tete sur la pointe de mon
couteau le Pèrou.
( Sueño, la cabeza en la punta de mi cuchillo peruano)





viernes, 19 de junio de 2009

Adrian Leverkühn ataca de nuevo

Fue hace unos años en que la lectura del Doctor Fautus de Thoman Mann me hizo tomar conciencia de la extraña importancia de Arnold Schoenberg (1874-1951). Importancia que hay que saber valorarla desde una perspectiva crítica y, al mismo tiempo, entusiasmada por el ejercicio vanguardista. Pocos músicos como Schoenberg han despertado posiciones apasionadas de un lado y otro. Creador de una nueva filosofía de la música o el sepulturero de lo que se asume como "lo musical". Con Schoenberg se entiende la entropía de la música hasta su metástasis final. Después todo será posible.


Y fue hace cerca de veinte años en que mi juventud impresionada se dejó arrastrar por La Noche Transfigurada (Verklärte Nacht), Pierrot Lunaire y Espectación (Erwartung) que, por cierto, cumple un siglo (¡un siglo!) de ser compuesta. Qué mente pensante y sintiente había sido capaz de concebir todo esto, me decía en aquel entonces. La escritura serial se fue haciendo un evangelio que prefiguró hasta una forma de pensar y de darme cuenta de las cosas. Ahora siento que Adrian Leverühn ataca de nuevo y no se cómo defenderme de su mefistofélico encanto.



Erwartung, texto dramatizado para soprano y orquesta- Op 17- Arnold Schoenberg. Libreto de Marie Pappenheim.