viernes, 18 de julio de 2014

Quinteto para piano y cuerdas de Arnold Bax

Bax en la época de composición del quinteto en sol menor

El quinteto para piano y cuerdas en sol menor de Arnold Bax es una de las obras más contundentes que he podido escuchar en mi vida. Compuesto en 1915 y estrenado en 1917, el quinteto en cuestión  está conformado por tres movimientos: I.  Passionate and Rebellious (Tempo moderato), II. Slow and Serious (Lento serioso) y III. Moderate tempo (Tempo moderato) - Allegro vivace - Lento con gran'espressione. 

El inicio del Quinteto se muestra desafiante, con un dialogo tormentoso entre el piano y el violonchelo, cerca de 20 minutos que no tienen comparación fácil en la música del siglo XX. El Passionate and Rebellious (Tempo moderato) es realmente un monumento tardo romántico. El segundo movimiento Slow and Serious (Lento serioso), contrasta con el primero de manera drástica. Y nos hace recordar al gran quinteto de César Franck. Lirismo en su plenitud, sin dejar de ser ocultamente épico. Y llegamos una de las grandes recapitulaciones de la música de cámara de inicios del siglo XX: Moderate tempo (Tempo moderato) - Allegro vivace - Lento con gran'espressione. Este último movimiento es realmente bello, con momentos hipnóticos y obsesivos. Me pregunto: ¿cómo se puede componer de ese modo?

El quinteto de Bax puede conformar la lista más selecta de quintetos para piano, junto a los de Schumann, Brahms y Franck. Déjense llevar por esta maravilla inglesa de inicios del siglo pasado. 

jueves, 10 de julio de 2014

Alma Schindler: 50 años de su muerte

Alma Schindler, con las hijas que tuvo con Mahler. 

Este año se cumple medio siglo de la muerte de Alma Schindler (1879-1964), compositora y escritora;oculta tras los famosos hombres que tuvieron la fortuna de compartir parte de su vida con ella. Alma Schindler tuvo como primer esposo a Gustav Mahler. Luego se casó con el fundador de la Bauhaus, Walter Gropius y, finalmente, con el escritor Franz Welfer. Además, estuvo vinculada sentimentalmente con el compositor Von Zemlinsky y también con  Oskar Kokoschka. 

Dos de sus hijas murieron. Primero, María Mahler, la hija mayor que tuvo con Gustav Mahler. Y Marion Gropius, la hija que tuvo con Walter Gropius. Justamente a Marion Mahler, Alban Berg le dedicó su obra A la memoria de un ángel. 

Como se sabe, Alma Schindler fue compositora. Se introdujo en el mundo musical con Von Zemlinsky, quien fue su profesor. Sin duda, la relación más intensa en lo musical la vivió con Mahler. Mahler fue consciente del enorme talento de Alma. Pero ello, prefirió dejar de lado su carrera para favorecer la de su esposo. Cuestiones de los afectos humanos. 

La producción de Alma Schindler está conformada fundamentalmente por lieder. Y un trío para piano y cuerdas que no llegó a completarse. Les sugiero que el lean el texto Mi vida con Mahler de Alma Schindler y sabrán que pasó entre Mahler y Von Zemlinsky. Y también con el famoso trio de Alma. 

martes, 1 de julio de 2014

Cantata para un emperador muerto. Una obra para José II

Joseph II (1741-1790)

Tras la muerte de José II, emperador de Austria Hungría, se llevaron a cabo las pompas fúnebres habituales tras la muerte de un rey. José II fue un monarca ilustrado y junto con Federico de Prusia, forma parte de los déspotas del siglo de las luces más célebres. Este rey habsburgo tuvo a su alrededor a músicos de primer nivel como Haydn, Salieri (su maestro de capilla) y a Mozart. ¡Hay tantas anécdotas entre Jose II y Mozart!

El 20 de febrero de 1790 murió José II a los 49 años. Ese mismo 1790,   el joven Ludwig Van Beethoven compuso su Cantata a la muerte del Emperador José II WoO 87, obra coral para cuatro voces, coro mixto y orquesta, con texto poético de Averdonk. Esta obra no se llegó a estrenar en vida de Beethoven. Por otro lado, es una composición del periodo de juventud del gran maestro. Y sin duda, se puede encontrar una de las primeras muestras del gran talento del maestro para las obras corales-instrumentales.


viernes, 20 de junio de 2014

Releyendo a Eugenio Trías: la música como lógos



Acabo de terminar la lectura de "Música Pensada" de Alberto Sucasas, un ensayo amoroso y saludablemente subjetivo sobre las relaciones fundamentales entre música y filosofía en la obra de Eugenio Trías (1942-2013). Después de tan estimulante lectura, volví a leer el prólogo de El Canto de las Sirenas, libro que fue fundamental en mi educación sensible e intelectual. Quiero compartir dos párrafos que ilustran el nivel de comprensión racional/emocional que Trías llegó a tener sobre la música. Ambos se encuentran en el prólogo de su libro mencionado líneas arriba: 

Suele definirse la música como «el arte de la organización de los sonidos que pretende promover emociones en el receptor ». En recientes cursos universitarios («Música y filosofía del límite»; «Argumentos musicales») suelo descomponer y recomponer esta definición más o menos aceptada y aceptable. Es cierto que la música genera en el ámbito selvático del sonido, o del sonido/ruido, un posible cosmos, susceptible de desglose en diferentes «parámetros». Y ese cosmos posee un lógos peculiar, no reductible al lógos específico del lenguaje verbal o de las matemáticas. Ese lógos posee la peculiaridad de despertar diferenciados afectos, emociones, pasiones. Constituye, como la matemática, un cálculo: «cálculo inconsciente» llama Leibniz a la música. Pero desprende significación, sentido, como sucede en el lenguaje verbal, a partir de una ordenación de la fone¯´ (fonológica, sintáctica). Y sobre todo promueve emociones, afectos, sentimientos.
Ese lógos musical es de naturaleza simbólica. El símbolo es, en música, la mediación entre el sonido, la emoción y el sentido. El símbolo añade a la pura emoción (en este caso, musical) valor cognitivo. La música no es sólo, en este sentido, semiología de los afectos (Nietzsche), también es inte - ligencia y pensamiento musical, con pretensión de conocimiento. Pero esa gnosis emotiva y sensorial no es comparable con otras formas de comprensión de nosotros mismos y del mundo. (p. 19)

Pues bien, concibamos el logos de la música. Pensemos en la música como una forma posible del pensar. Hagamos de la música la nueva compañera del pensar, después del divorcio con la ciencia. Filosofía y música, unidas como en el principio. 

viernes, 6 de junio de 2014

Rescatando una entrevista a Stockhausen

Stockhausen en su laboratorio sonoro

Siempre husmeando en la web sobre música en mis tiempos libres, me encuentro con una entrevista que la radio Deutsche Welle le hizo a Karlheiz Stockhausen (1928-2007) en 2003, con motivo de su cumpleaños número 75. 

Quiero compartir la entrevista entera extraída de la página de archivo  de la Deutsche Welle. En ella nos podemos hacer una básica de Stockhausen y, sobre todo, de sus preocupaciones  e intereses al final de su intensa vida. Les sugiero que lean con atención varios pasajes. Algunos de ellos son realmente luminosos. 

- Los cursos de este año se basan en la obra HOCH-ZEITEN ("Matrimonios", pero también "Tiempos de apogeo"), la escena final de la ópera SONNTAG AUS LICHT (domingo de luz). En esta composición de 35 minutos, el coro canta en cinco idiomas simultáneamente: inglés, hindú, chino, árabe y suahili. Es previsible que ninguna persona comprenda más de dos de estos idiomas. ¿Qué sentido tiene usar estos cinco idiomas?

KS: Las diferentes lenguas adquieren el carácter de la instrumentación, incluso aunque uno no comprenda el idioma. Pero es también un concepto utópico que me atrae mucho: la idea que el conflicto de Babel puede ser superado mediante el estudio. Porque quien lo desee puede estudiar chino o árabe, hindi o africano. Usar distintos idiomas es además un gesto de apertura; es abrazar a la humanidad, en lugar de ignorarla limitándose al inglés o al alemán, o de escribir textos fonéticos sin sentido.

"LICHT" (Luz) es un ciclo de siete óperas que Stockhausen comenzó a escribir en 1977 y terminará (según él mismo estima) en 2004. Más de 24 horas de música.

- Su ciclo de siete óperas LICHT está prácticamente terminado, ¿qué falta?

KS: La escena del LUZIFERIUM. En DOMINGO DE LUZ, el personaje de LUZIFER no aparece en escena, está en la cárcel (Luziferium). Pero se lo oye. Además, la escena DÜFTE-ZEICHEN (Signos de Aroma) está compuesta pero no estrenada, se oirá por primera vez en los Festivales de Salzburgo a fines de agosto.

- Al componer una obra escénica, determina usted también los vestuarios, la iluminación, la escenografía, los movimientos?

KS: Sí. Porque los factores visuales están interrelacionados con los auditivos.
RELACION CON IBEROAMERICA

- ¿Cuál es su relación con Iberoamérica?

KS: Mi principal ejecutante de sintetizador es español (Antonio Pérez-Abellán); recientemente, en el estreno de HOCH-ZEITEN, uno de los cinco directores era un argentino residente en Madrid (Fabián Panisello). Estuve en Madrid varias veces, también en México hacia 1968.
STOCKHAUSEN Y LOS BEATLES

- Su foto aparece en la portada del álbum "Sgt. Pepper" (1967), de los Beatles. ¿Cuán importantes fueron los Beatles?

KS: Lennon me telefoneó un par de veces. Le gustaban particularmente mis obras Hymnen y Gesang der Jünglinge, y tomó muchas ideas de ellas, por ejemplo para Strawberry Fields Forever. John Lennon fue el más importante mediador del siglo entre la música popular y la clásica.

- Algunos lo llaman "papá tecno". "El grupo Kraftwerk no hubiera podido existir sin Stockhausen", afirmó Karl Bartos, uno de sus integrantes. ¿Cuál es su relación con la música pop?

KS: A mis seminarios de composición en Colonia (1971) asistieron Holger Czukay ("Can"), gente de "Grateful death" y "Jefferson Airplane". Ya Miles Davies había hablado de la importancia general de Stockhausen para la música. Me alegra que mi música sea reconocida e incluso utilizada por esos músicos.

GENERALIDADES

- Sin hablar de Ud. ¿cuál sería el mejor compositor del siglo XX?

KS: No existe tal cosa como "el mejor compositor". Cada compositor es único y aporta algo irremplazable al género humano, si es original.

- ¿Qué significa "entender" música?
KS: entender no es meramente gustar, es querer componer la pieza otra vez.

- ¿Cómo es el status profesional del compositor?

- KS: Ya prácticamente no existe. Es todo fingido. Todos esos premios para compositores ...

- ¿Son superfluos?

- KS: A la gente que convoca tales premios no le interesan las obras para nada. No saben qué es lo que reciben. Ahí se juega a la lotería, y alguien recibe un premio de 20.000 marcos porque dibujó muchas manchitas negras y un par de símbolos inusuales sobre un papel en blanco.

EXPANSION, MUSICA COSMICA

- En su catálogo de obras, su carrera aparece ilustrada con una espiral. La noción de 'espiral' ¿es de evolución, de expansión?

KS: Sí, pero evolución en el sentido que, con cada obra, estoy enfrentando nuevo material e inventando nuevos procesos compositivos. Con cada obra he intentado expandir lo que uno puede hacer con los medios que elige: música para piano, vocal, escénica, música electrónica u otras categorías. Y no hay fin para descubrir nuevos aspectos en cualquier combinación dada de material.

- ¿A qué se refiere usted con "música cósmica"?

KS: Estoy fascinado por la composición de las estrellas y los planetas. Ya desde mi música puntillista más temprana (como KREUZSPIEL, SPIEL, SCHLAGTRIO) hay una muy secreta relación entre la manera en que están organizados las estrellas y planetas y cómo los sonidos están organizados en mi música. Aprendo del cosmos. Lo que aprendo, indirectamente surge de mi mente cuando estoy organizando sonidos.

Todo músico debiera mirar el libro sobre el telescopio Hubble, que muestra las más extraordinarias fotografías de las galaxias, constelaciones o supernovas. Este es el mejor diccionario de composición para músicos. Porque finalmente lo que hacemos es organizar sonidos aprendiendo de la Naturaleza y del universo cómo deben equilibrarse los elementos y ser puestos en relación, y cómo tales sistemas pueden trabajar y funcionar bien. Tienen su propia belleza y perfección y polifonía.

Hymnen, 1967-1968. Una de las grandes muestras de música de una gran era

viernes, 30 de mayo de 2014

En un poema de Brecht, dos menciones a la música



Ahora recién puedo comprender-creo- en su real magnitud, un poema de Brecht que siempre me gustó sin saber muy bien por qué. Es muy simple y menciona en dos ocasiones a la música; la menciona de manera directa, como suele leerse en la poesía de Brecht. Poesía expresiva, desnuda, que debe aprenderse a leer desde los ángulos extraños de la tradición poética del último siglo. 

Satisfacciones 

La primera mirada por la ventana al despertarse
el viejo libro vuelto a encontrar
rostros entusiasmados
nieve, el cambio de estaciones
el periódico
el perro
la dialéctica
ducharse, nadar
música antigua
zapatos cómodos
comprender
música nueva
escribir, plantar
viajar
cantar
ser amable. 

¿Qué música antigua? ¿Qué música nueva? ¿Cómo sería la música que a Brecht le hubiera gustando escuchar en los precisos instantes en que concebía este poema?

Marais Marin uno de los ejemplos más bellos de la música antigua. Haga clic aquí:

Sonnerie de Saint Genèvieve du Mont-de-Paris de Marais Marin


miércoles, 21 de mayo de 2014

Amy Beach y su gran concierto para piano


Ocultas por el patriarcado, hoy las compositoras de la tradición académica empiezan a ser reconocidas en su real dimensión.  No se trata de un afán de reivindicación  femenina a destiempo, sino por que fueron excelentes compositoras. Muchas de ellas, de talentos virtuosos y precoces como la norteamericana Amy Beach ( 1867- 1944). El concierto para piano en do sostenido menor Op 45, estrenado en 1898,  es un muestra de talento real, belleza y dramatismo romántico en la era postromántica. Los movimientos de este concierto son los siguientes: allegro moderato, scherzo vivaco y largo.

Se puede percibir en esta obra la influencia de Brahms, sobre todo del segundo concierto para piano. También de Liszt, no hay duda. Pero estas influencias no resta el enorme interés de la composición. Más bien potencia el sentido de pertenencia a una tradición que, aunque tardía, seguía dando frutos nobles. Un excelente concierto

Concierto para piano en do sostenido menor Op 45 de Amy Beach