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lunes, 29 de marzo de 2010

De los bosques y prados de Bohemia

La pretensión de abarcar todo. Un poema que sea la suma del devenir integral de un pueblo en su espacio natural. Mi Patria de Bedrich Smetana es eso. Sin embargo, el “gran relato” cultural y geográfico de “Ma Vlast” esta constituido por unidades que, aun cuando conforman un todo, poseen autonomía propia. El más célebre de estas unidades sinfónicas es el Vlatva (Moldava), el viaje del río emblemático por todo el territorio. Admirable obra programática que ha eclipsado el resto del ciclo sinfónico. “Ma Vlast” es una obra maestra, caracteriza el  nacionalismo romántico sinfónico, nutriéndose de lo popular y lo local. Es una lástima que Vlatva haya ocultado a varias de las páginas magistrales de Mi Patria, tan bellas como la más famosa.

De los bosques y prados de Bohemia (Z českých luhů a hájů), es uno de los poemas sinfónicos que conforman Mi Patria. Este formidable himno a la naturaleza checa fue estrenado en 1876. Cada parte nos evoca algún espacio natural: el calor intenso de un día soleado, el claro oscuro del bosque, el canto de los pájaros, la danzas populares de los campesinos, etc. La vida sencilla y buena en su plenitud y magnitud. ¡Qué gran obra!

Los bosques y prados de Bohemia. Mi Patría. Bedrich Smetana. Dirige: Rafael Kubelik.



viernes, 19 de marzo de 2010

Dolor y transfiguración

Julio de 1854. La segunda hija de Smetana, Gabriela, murió de tuberculosis. Un año más tarde, la mayor de sus hijas, su adorada Bedriska,  murió de escarlatina. Tras esos trágicos sucesos de la vida íntima, Smetana -como todo creador bueno e inteligente- escribe una de las obras más conmovedoras del género camerístico: Trio para piano en sol menor Op 15. Composición pensada a modo de testimonio musical de las vidas breves de sus hijas. No es una narración lineal. Más bien es un obra que pone énfasis constante en la experiencia del dolor paterno. No hay contención suficiente ante la mayor de las pérdidas. Pero a pesar de la incontinencia pasional que evidencia este trío, la dosis de esperanza necesaria se hace presente. Lamentablemente, los infortunios de Smetana no cesaron. En 1856, la menor de sus hijas, Katerina, murió y un tiempo después su esposa también contrajo tuberculosis. 

A pesar de que fuera bien recibida por sus contemporáneos, contó con el apoyo de Franz Liszt (que en ese entonces se había constituido en el músico más importante de su tiempo), el compositor admirado por Smetana. La obra consta de tres movimientos. El primero,Moderato assai, es el más pasional; el  dolor se evidencia en todo momento, incluso en su bella cadenza. Aquí la experiencia de la muerte es claramente visible en todo momento. Pues la muerte de alguien amado (como una hija o un hijo) es, de algún modo, la muerte del padre o de la madre. De ahí que se perciba en este movimiento una dimensión de la muerte del propio autor. En cambio, el segundo movimiento, Allegro ma non agitato, se presenta de un modo ambiguo. El dolor descarnado se va entroncando con otros aires, quizás de nostalgia o de melancolía unida a un recuerdo feliz. El finale, presto es una pulsación hacia algún modo de redención poderosa, anclada en la melodía popular como símbolo arcádico. Al interior de este movimiento conviven varias formas de expresar la superación del estado liminal de la muerte. ¿Acaso morir no es también renacer o buscar, por todos los medios, quizás desesperados, volver a vivir? ¡Qué gran movimiento! En general, esta obra es bella, conmovedora, plena de momentos memorables. La muerte nos puede arrebatar lo más amado, pero en el arte y bajo ciertas convicciones, la experiencia del dolor es transfiguración hacia la luz. En esta composición las hijas de Smetana vuelven a saltar sobre el pecho del padre en un eterno retorno. "Resucitarás alma mía, si, resucitarás", como se canta en la Segunda de Mahler. 

Moderato assai. Trío para piano, violín y violonchelo en sol mayor Op 15 de Bedrich Smetana



Allegro, ma non agitato.Trío para piano, violín y violonchelo en sol mayor Op 15 de Bedrich Smetana



Finale, presto.Trío para piano, violín y violonchelo en sol mayor Op 15 de Bedrich Smetana

viernes, 21 de noviembre de 2008

Descripción e interpretación

El realismo y el naturalismo se dieron en la literatura y en la plástica. Su paralelo musical posible se llamó "música descriptiva" y antes, "música programática". Fueron la consecuencia estética del devenir del romanticismo. Sentimientos que, al objetivarse, se emanciparon de la "novia de inviolable quietud". La "verdad" de lo real, pretendió vulnerar a la belleza. Inlcuso, intentó identificarla de un nuevo modo. Gran parte del arte del siglo XIX es ejercicio de ello. Pero en la música no fue tan evidente. Se precisó de una gran dosis de imaginación literaria para considerar el sentido mimético que el arte descriptivo exigía. Por ejemplo, sólo si se sabe que el "Moldau" de Smetana se llama de ese modo, se podrá descubrir que efectivamente el compositor quería representar el paso del río Moldau por la república Checa y por Praga.

Moldau - Ma Vlast- Bedrich Smetana



De manera similar ocurre con Mendelssohn. En la obertura "Hebridas" Op 26, el joven Felix quizo representar el recuerdo de un viaje a las islas del mismo nombre, situadas al norte de Escocia. Al igual que en el caso de Smetana, tenemos que tener información previa. Saber que hay una cueva rocosa llamada "Fingal", en la que el mar se introduce cuando sube la marea. Mendelssohn buscó describir este acontocer natural, mediado por una percepción sin duda sublimada y exhaltada.

Hebrides - "La gruta del fingall" Op 26 Felix Mendelssohn




Al igual que Mendelssohn, Beethoven realizó una versión coral del poema de Goethe "Mar en calma y próspero viaje" Op 112. El gran Ludwig trató "respetar" el sentido del texto originario, componiendo una bella obra coral, no muy conocida. En este caso, lo que se intenta representar- como es obvio- no es un acontecimiento, sino interpretar desde la música el texto poético. Esta práctica ha sido muy frecuente, sobre todo desde el siglo XIX. Como todo ejercicio artístico supone riesgos evidentes. ¿Cuándo un poema puede ser musicalizado? ¿Todos los poemas?. Sin duda el talento del compositor es lo que condiciona la calidad de una interpretación de un texto poético.
Meeresstille und Gluckliche Fahrt - Op. 112 - Ludwig Van Beethoven