viernes, 29 de mayo de 2009

Bella Escocesa

Cosmopolis, una de mis utopías. Huir de la aldea, de las lindas montañas, hermosas -"únicas"- tierras. ¿Por qué no permanecemos en cosmopolis? ¿Por qué siempre la aldeíta, el villorrio, el terruño? La música también nos libera de eso. Y de la trampa mayor: la identidad nacional. Mendelssohn se abrió a otras naciones, se dejó nutrir de otros referentes. Sin ser mediterráneo compuso una de las sinfonías mejor concebidas: La Sinfonía Italiana. También se dejó arrebatar por el mar del norte. Aspiro el aire del atlántico y sus numerosos signos. De ahí la grandeza de su tercera sinfonía: La Sinfonía Escocesa en la mayor y de la Obertura "Hébridas". ¿Qué melómano no las disfrutado?


En 1829, el joven maestro viaja a Escocia de vacaciones. Durante semanas caminó por los acantilados que limitan con el mar del norte. Los días de frió intenso, las olas golpeando las enormes piedras, el aire gélido, las brumas incesantes. Todo ello motivaba al joven Felix. Fue recién en 1842 en que Mendellsohn pudo concebir su sinfonía. "Esta sinfonía escapa a la medida que yo creía tener", escribió el músico demostrando su incapacidad para plasmar las visiones de su juventud. ¡ 13 años concibiendo una sinfonía!


Todos reconocemos esa sensación entre poética y narrativa de la introducción al primer movimiento: "Había una vez...Erase una vez", se siente en la atmósfera ¡ Qué formidable!. Lenta y solemne discurre hacia un allegro agitato, denso, con las sección de cuerdas en pianissimo. Luego surge un legato íntimo que adquiere calor y vigor. El discurso se expande y desarrolla, acrecentando el ritmo de un corazón que late contemplando su propia utopía. Al final la repetición de bellísimo tema introductorio que nos lleva al segundo movimiento vivace. Y ese adagio prodigioso, en el que la naturaleza entra en comunión con una subjetividad melancólica, sombría, pero al mismo tiempo, libre y aérea. Al final el allegro finale nos lleva a otro registro. Un registro en el que se manifiesta las características multitemáticas de esta sinfonía. No hay un programa unitario, sino una sucesión de impresiones, hechas desde el templo del yo. Bella Escocesa.



Introduccion y allegro un poco agitato- Mendellsohn. Sinfónica de Chicago dirigida por G. Solti (simplemente grandiosa)



martes, 26 de mayo de 2009

lunes, 25 de mayo de 2009

Conciliación

Conciliación. Eso es lo que escucho en Soave si al vento de Cosi fan tute. Nunca me cansó de oírla. Sobre todo cuando el alma requiere un bálsamo necesario. No hay deseo de extirpación, ni perturbación que busque ser liberada. Me contiene y me da esperanzas. Me reconcilia con lo más deseado, lo más buscado: la utopía de la belleza. Aria trio, pulcra, simple, plena de conciencia en lo se sabe hacer. ¡Nunca deja de asombranos Mozart! A un año medio de su muerte, el maestro era capaz de ofrecernos esta maravilla. Eso es: él mismo era una ofrenda. Una advocación del Agnus Dei hecho música, que quita el pecado de la fealdad del mundo.

Soave sia il vento,
tranquilla sia l'onda,
ed ogni elemento benigno
risponda ai nostri desir...

Traducción/traición

Que sea suave el viento,
tranquilas las olas,
y que todos los elementos benignos
respondan a nuestros deseos...


Soave sia il vento - Così fan tutte. W. A. Mozart. Don Alfonso: Nicolas Rivenq
Fiordiligi: Miah Persson. Dorabella: Anke Vondung.

viernes, 22 de mayo de 2009

Vita Nuova III

Un poema conocido de la Vita Nova de Dante. Leerlo no es una reiteración inútil. Más bien, un ejercicio de reconimiento. Recordar que hubo un momento en que un ser humano llegó a escribir (y todo lo que implica) de un modo absolutamente deslumbrante.

A ciascun'alma presa e gentil core
nel cui cospetto ven lo dir presente,
in ciò che mi rescrivan suo parvente,
salute in lor segnor, cioè Amore.

Già eran quasi che atterzate l'ore
del tempo che onne s tella n'è lucente,
quando m'apparve Amor subitamente,
cui essenza membrar mi dà orrore.

Allegro mi sembrava Amor tenendo
meo core in mano, e ne le braccia avea
madonna involta in un drappo dormendo.
Poi la svegliava, e d'esto core ardendo
lei paventosa umilmente pascea:
appresso gir lo ne vedea piangendo.

Traducción/ traición


A toda alma prisionera y de gentil corazón
a cuya presencia venga el decir presente,
por que me escriban su parecer,
salud en su Señor, es decir Amor.
Ya eran casi terciadas las horas,
del tiempo en que toda estrella está luciente,
cuando aparecióseme Amor súbitamente,
cuyo aspecto recordar me causa horror.
Alegre me parecía Amor, teniendo
mi corazón en la mano, y en sus brazos una
dama, envuelta en un lienzo, dormida;
Después la despertaba, y de este corazón ardiendo
ella espantada humildemente comía,
y después irse la vi llorando.

Sonata Dante- Andante- Franz Liszt - Años de peregrinación. Piano: Alfred Brendel. Sabemos que esta basada en la Comedia, pero igual vale el momento.


miércoles, 20 de mayo de 2009

Dame tu mano, Belinda

En Inglaterra, antes de Britten sólo Purcell. Tres siglos de distancia entre ambos gigantes. La obra de Purcell posee una dimensión única. Sin duda, el mayor músico del siglo XVII ¡Tantas composiciones de Purcell merecen ser recuperadas y admiradas! Esta mañana escucho fragmentos de Dido y Aeneas, su ópera insignia. Muchos de ustedes deberán reconocer el aria más célebre: When I am Laid in Earth. Dido esta proxima a morir al saber que ha sido abandonada por su amado. Se acerca a Belinda y le dice:


Thy hand, Belinda,
darkness shades me.
On thy bosom let me rest,
more I would,
but Death invades me;
Death is now a welcome guest.
When I am laid in earth,
May my wrongs create
no trouble in thy breast;
remember me, but
ah! forget my fate.

Aria: When I Am Laid In Earth. Canta: Jessye Norman (soberbia)



Traducción/ traición

Dame tu mano, Belinda,
la oscuridad me envuelve.
Déjame descansar en tu pecho
cuánto más quisiera,
pero la muerte me invade;
La muerte es ahora una visita bien recibida.
Cuando yazca bajo tierra,
mis equivocaciones no
deberán crearle problemas a tu pecho.
Recuérdame, pero olvida mi destino.

lunes, 18 de mayo de 2009

El extasis y el delirio

Escribe Santa Teresa de Avila. " Un día se me apareció un ángel singularmente hermoso. En su mano ví una larga lanza, en cuyo extremo parecía haber una punta de fuego. Esta, así me pareció, me la clavó varias veces en el corazón, de tal forma que entró en mi interior. Tan real era el dolor que suspiré varias veces en voz alta y sin embargo era indescriptiblemente dulce, de forma que no podía verme librada de ello. Ninguna alegría de la vida puede proporcionar mayor satisfacción. Cuando el ángel sacó su lanza, permaneció en mi un gran amor a Dios".

Tras esta descripción que realiza Teresa de Avila, me pregunto ¿si en vez de una lanza, el ángel hubiese elegido música, cómo sería? Una obra que duela y que en su dolor nos lleve al goce. Placer que se une a la experiencia del dolor. Bajo una visión prejuiciosa o mal informada, se pensaría que estamos ante una manifestación sadomasoquista o ante una fantasía erótico-mistica. Nada más falso. Pues no se trata de un dolor que implica placer. Sino en un goce que, en su potencia, llega a eclipsar la experiencia del dolor que lo origina. Goce en la unión mística con el Amor y en el Amor.

Pienso en el ángel teresiano y me imagino la obra que se torna en "música-lanza". Busco en mi memoría cuál sería esa composición. ¿Qué creen ustedes?



Sexteto para cuerdas 1 Op 18- Andante ma moderato- Johannes Brahms.

viernes, 15 de mayo de 2009

Viaje

De casa a la universidad son 30 minutos. Algo más, algo menos. Habitualmente lo hago con la música que habitualmente escucho. Sirve como un muro o fortaleza que me defiende de los ruidos y gustos de la masa. Gracias a esa protección sónica, mi mente logra centrarse en temas en los que disfruta centrarse, a saber, mis afectos, mis intuiciones, mis percepciones, mis creencias, etc. Canto al ego y al bello subjetivismo pequeño burgués. Siempre en plan de fuga y vuelo alto. Pero el viaje de hoy fue un viaje distinto. No por lo pensado, sino por el muro sónico. Opté por música popular. Sin querer me di cuenta que había escuchado tres canciones en tres idiomas distintos. Además, composiciones de registro e intensión bastante diversa. Pero a gusto de este señor. Aquí comparto el soundtrack del viaje de hoy.


Hallelujah - Leonard Cohen. Canción emblemática del maestro.



Impressioni Di Settembre - Premiata Forneria Marconi. Para no olvidarla



C'est écrit- Francis Cabrel. Por el lado meloso que todo guardamos dentro. Para mi una canción muy especial.