sábado, 17 de noviembre de 2007

Du Pre por Baremboim

"Todo lo que yo le enseñara o que ella podría oir parecía hacer brotar algo que ya estaba en ella. Jacqueline sentía horror por todo lo que fuera fingido, insincero o artficial. Tenía un don que muy pocos intérpretes poseen: el talento de hacerle sentir al oyente que cuando ella tocaba una pieza la estaba componiendo...Cuando tocaba experimentaba una sensación de abandono absoluto y esa era la cualidad que cautivaba a sus colegas y audiencia...Era una persona sumamente bondadosa que podía ser bastante dura en sus juicios sobre otros músico, cuando estaba en juego la ausencia de compromiso y de intensidad, o cualquier cosa que significara una falta de integridad...Con la mayoría de los interpretes uno siente que son seres humanos que hacen música. Con ella, en cambio uno tenía la sensación de que estaba ante un músico que además era un ser humano...Tenía la capacidad para imaginar el sonido como nunca ví en ningún otro músico"
Una vida para la música. Daniel Baremboin. pp. 104-105.
Javier Vergara Ediitor. Buenos Aires, 1991.



miércoles, 7 de noviembre de 2007

Mujer y Hombre

"Clara Wieck (futura esposa de Schumann) me ha deleitado con música francesa contemporánea, totalmente nueva para mi. Esos fragmentos exigían una gran rapidez"
Wolfgang Goethe
"Tocaremos juntos, comprondemos juntos, como los ángeles"
Robert Schumann a Clara Wieck
"No me ha causado buena impresión. Cuando estabas sentada al piano no te reconocía, tu personalidad estaba por debajo de la opinión que tengo de ti"
Robert Schumann a Clara Wieck Schumann
"!Las mujeres no están hechas para componer! Es imposible componer, debo grabar esto en mi estúpida cabeza"
Clara Wieck Schumann a si misma
"No estaré tranquilo hasta que no te hayas puesto a trabajar. Dios mio, qué equivocado estaba"
Gustav Mahler a su esposa Alma Schindler
"En las mujeres sólo hay emoción y sentimiento; en cambio el hombre, con su espíritu, esculpe la música"
Ludwig Van Beethoven
Una muestra de la "estúpida cabeza" de Clara Wieck. Hasta los grandes, como Schumann y Beethoven, afirmaban sandeces"

miércoles, 31 de octubre de 2007

La soledad de los niños en la era que jamás existió


La ilusión de una fuga. Ficción que se oculta tras los ojos pintados.Miradas que han perdido lugar y tiempo. Y por eso maldad y por eso inocencia. Los espejismos que son ustedes en la era que jamás existió. Porque yo si viví en la historia, algo que para ustedes no es posible.

En la historia habían autos que volaban por el aire, cadáveres que juntábamos a diario en cada calle. La historia de estar encerrados en el miedo de un círculo que no tenía fin. Y habían dos imperios que cogían el mundo de cabo a rabo. Sueños cíclicos de otredad de tiempo en tiempo. Y la historia también era jugar al aire libre, enamorarse de alguien que caminaba por la calle y que no sabíamos ni su nombre. Todo eso y algo más era la historia.

Y ahora, en la inercia absoluta, han de esperar sólo una vejez anticipada antes flotar, huir y desvanecerse. Las moradas han sido abolidas quedando vestigios, en imágenes, que cuidadosamente envían sin destinatario. Toda la humanidad que es lo mismo que nadie. Un grito que se econde detrás del antifaz de los ojitos pintados. Un grito cuidadoso y eléctrico que posa para la camara ficción. La soledad en el tumulto irreal. Sin universales ni individuales, los restos que les ha tocado creer vivir.

sábado, 27 de octubre de 2007

Anne -Sophie Mutter y Von Karajan: entre la guerra y la paz. Primera Parte I

Hace treinta años grabó su primer disco. Tenía quince y era la niña mimada de la Deutsche Grammophon. Apadrinada por el cíclope Von Karajan, encandiló al mundo de los melómanos. La ocasión era precisa. Los conciertos para violín 3 y 5 de Mozart (KV 216 y 219), del periodo más fresco y jovial del amado Wolfgang. La versión dirigida por Karajan fue, como todo lo que hacía, "marca Karajan": Sobrecogedor, grandilocuente, pedante, sobrexpuesto, atronador. Mozart postromántico y ese "algo" tan Karajan de ver el arte.
Siempre me ha parecido que estas versiones perdieron el lado adolescente con el que fueron concebidos originalmente los tres conciertos para violín. Es como si hubiesen sido compuestos en 1791 y no en 1775. Sin embargo, algo me reconcilia con estas versiones: el violin de Anne- Sophie Mutter. Karajan obliga a una guerra entre la orquesta y la solista. ¿Cómo hizo la jovencísima Anne - Sophie para doblegar al monstruo?. El resultado: un clásico de interpretación. Las versiones de ambos, interpretando los conciertos de Bach, Beethoven y Vivaldi (editadas en 1984), serán la justificación para otra seriación.


miércoles, 24 de octubre de 2007

Seriación pictórica: Lilla Cabot Perry (1848-1933)




No es muy reconocida en esta parte del mundo. No es particularmente original ni novedosa, pero algunos de sus temas me interesan. Verán por qué. Se acercó al impresionismo desde los Estados Unidos, su país natal. Fue amiga de Monet y llegó a exponer en el Salón de París. Murió a los 85 años y su obra, para mi, habla por si sola. Gracias Lilla por estas bellas pinturas.

lunes, 22 de octubre de 2007

Melodía íntima

Mi pequeña y yo estamos en una diminuta plazuela cerca al malecón. Juntos, nos hemos sentado en una banca de madera. Comemos galletitas y bebemos leche chocolatada en caja. Ella me mira, me dice que está feliz, quiere que nos quedemos un rato más mientras la brisa de la mañana nos refresca el rostro. Yo asiento y columpia sus pies que no llegan al piso. La abrazo y pienso qué hermosa es la vida cuando se nos permite vivirla ( o cuando luchamos por vivirla).
Mi niña es un pequeño Stradivarius y yo, un largo Guarneri da Gesú. ¿Qué melodía ha salido de nosotros? La de nuestras risas libres ejecutadas por el Espíritu. No hay muerte, no hay inicio. Sólo la eternidad reconocida en una mano grande y en una manito pequeña que se tocan con amor.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Jacqueline y concierto de Elgar

En la seriación de ayer publiqué un video de Jacqueline du Pré interpretando el segundo movimiento del concierto para violonchelo de Elgar, dirigido por su esposo, el pianista y director judío-argentino, Daniel Baremboim. Este es un regalo de cara al aniversario de la muerte de esta gran artista y mujer. Escuchemos en silencio y quedemos en silencio después de este ejercicio de profundidad y pasión.